
Una nueva constitución no soluciona sus preocupaciones, presidente
El presidente sigue insistiendo en la idea de una Asamblea Nacional Constituyente. Aunque no es clara la forma, dice que es necesaria la intervención del poder constituyente para reformar nuestra sociedad y volverla más pacífica, justa e igualitaria. Ya hay un encargado en el Gobierno para lograr tal fin. Como lo afirmó la semana pasada en X, la principal tarea del nuevo ministro del Interior será “la búsqueda de un acuerdo nacional de verdad que permita explorar hacia el futuro la posibilidad de convocar una Asamblea Nacional Constituyente”.
El presidente de la Corte Constitucional, con toda la razón, presentó reparos frente a esta propuesta, como también lo han hecho varios colombianos. En respuesta a esto, Petro reiteró que la intervención del poder constituyente es necesaria para reformar aspectos esenciales de la Constitución que han sido, como lo llamó él, “contrarreformados” a lo largo de su corta historia. Así mismo, señaló que se requería acudir a este mecanismo, pues “el Congreso no ha desarrollado en 33 años, órdenes expresas de la constitución”. Por último, dijo que hay hechos posteriores a la Constitución del 91, como la crisis climática, el acuerdo de paz y la paz total, a los que tenemos que hacerles frente.
Una Asamblea Nacional Constituyente y una nueva constitución no van a cambiar el panorama actual, y mucho menos a resolver los problemas que plantea el presidente. Empiezo por el último punto. La paz total y la reconciliación son sin duda necesarias. Posiblemente son lo más importante para que avancemos como sociedad. Pero eso no se logra cambiando nuestra constitución. Eso se consigue dejando la actitud bélica, en la que se ataca y estigmatiza al contrario, o a todo aquel que piensa distinto. Mientras el presidente no deje de violentar a todo el que no lo alabe o adule, o a quien lo critique, va a ser muy difícil que podamos llegar a un acuerdo. ¿Qué suma, si es que se quiere llegar a un acuerdo con todos, decir que los que se oponen a la constituyente están a favor de la sangre y en contra del pueblo como lo insinuó en X el presidente? Ese tipo de mensajes, en vez de acercarnos, nos dividen y polarizan mucho más. Si la actitud de Petro sigue siendo combativa, no hay ningún papel que valga. Las palabras, sin acciones, son solo eso. Cambiar un papel, mientras se ataca con el lenguaje, no solo no soluciona sino que empeora las cosas y nos fracciona más como sociedad.
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