
Ya no por la primera vez, sino por la tercera, la USO ha reiterado coherentemente su posición frente a la política energética: no se opone al fracking, pero sí a que Ecopetrol venda la participación que tiene en el negocio del que es socio con la Oxy en la franja del Permian. Se opone a la congelación de los contratos de exploración y reclama la reiniciación de los proyectos piloto de fracking.
Reafirmamos, dice la Unión sindical, “que la venta del Permian es inconveniente para Ecopetrol porque representa el 15 por ciento de la producción y el 10 por ciento de las reservas”.
Y agrega: “solicitaremos al Gobierno otorgar nuevos contratos de exploración de petróleo y gas para asegurar la autosuficiencia energética de Colombia”.
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