En Colombia los muertos votan. Y en la elección que acabó de hacer la Federación Colombiana de Municipios no solo votan los difuntos, también votan los ausentes, los que están inhabilitados y hasta los que no existen.
El pasado 21 de marzo de 2025, en el Hotel Hilton de Bogotá, se llevó a cabo una elección aparentemente formal: escoger a los dos alcaldes representantes de los municipios que tienen Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, PDET, ante el Órgano Colegiado de Administración y Decisión, encargado de la aprobación de proyectos de inversión relacionados con la implementación del acuerdo de paz, OCAD Paz.
Recordemos que el OCAD Paz es un organismo encargado de priorizar proyectos de inversión con recursos de la asignación para la paz, que es el 7 por ciento del Sistema General de Regalías. Gestiona de esta manera recursos para proyectos en 170 municipios PDET, con un presupuesto de 5,3 billones de pesos. El objetivo, noble. El método que se utilizó en las elecciones, nauseabundo.
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