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Rudolf Hommes
Puntos de vista

La ley y las instituciones nos protegen

Me llamó la atención el martes pasado escuchar a Héctor Riveros, en Blu Radio diciéndole en repetidas ocasiones a sus compañeros del noticiero de la mañana que en las democracias liberales hay leyes previstas para impedir que un gobernante abuse del poder, después de oír al ministro del Interior explicar cómo piensan brincarse el requisito de obtener concepto favorable del Senado para llevar a cabo la consulta popular. Es un tema que se está poniendo de moda también en Estados Unidos, donde tanto The New York Times como The Wall Street Journal le han dedicado tiempo y discusión a cómo utilizar la ley y las instituciones para obstaculizar o parar los intentos de abuso de poder y el desconocimiento deliberado y agresivo de las leyes vigentes por parte del Gobierno (ver por ejemplo la opinión del consejo editorial en The New York Times del 6 de abril de 2025).

Al parecer, este consejo comparte el mensaje que Héctor Riveros ha querido enviar porque sostiene que el abuso de poder y el desconocimiento deliberado de las leyes obedece a una ilusión de los aspirantes a autócratas. Ellos creen que las víctimas de esas conductas son impotentes ante esa agresión y van a negociar, sacrificando su posición y sus principios a cambio de sobrevivir. Dicen que esas actuaciones son precisamente las que se deben evitar y que “el camino más probable hacia la autocracia… es la capitulación voluntaria de una sociedad acobardada”.

Reconocen sin embargo que enfrentarse a un gobernante “requiere coraje, pero que es el momento para la valentía”, porque la capitulación está condenada a fracasar ya que no hay garantía de que el apaciguamiento sea permanente. También opinan que puede ser contraproducente porque los que capitularon pierden prestigio y autoridad. Pueden hasta perder dinero, porque son mucho los que dejan de confiar en ellos. El presidente de la Universidad de Princeton, que es un destacado jurista, dice que “una vez haces concesiones, es difícil no hacerlas de nuevo”, en referencia a lo que está sucediendo con las universidades privadas norteamericanas.

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