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Yohir Akerman
Puntos de vista

Trago caro, pero amargo

En Colombia, la corrupción usualmente tiene gustillo a licor fino. En este caso, sabe a una botella de Johnnie Walker Blue Label King George V, valorada en casi cuatro millones de pesos. El whisky no se lo tomó cualquiera: presuntamente lo recibió José Alexis Mahecha Acosta, hoy subdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), cuando era secretario de Tránsito en Ibagué como parte de un esquema de dádivas descrito en una denuncia de posible corrupción.

Esta es la historia. Y si no está muy temprano cuando estén digiriéndola, queridos lectores, sírvanse algo fuerte, que lo van a necesitar. Según la acusación que reposa en la Contraloría Municipal de Ibagué, Mahecha habría recibido ese costoso regalo como favorecimiento de una ampliación de un contrato de 2017, cuyo objeto era “la prestación de servicios de una plataforma tecnológica para apoyar y complementar la gestión y operación de la Secretaría de Tránsito, Transporte y Movilidad de la ciudad de Ibagué, incluyendo soporte y mantenimiento de la misma”.

La adición era por más de 564 millones de pesos al acuerdo 1843 de 2017, que originalmente superaba los 1.244 millones de pesos. El problema no son los montos, ni lo inusual y estrambótico de la dádiva, no. Lo complicado es que, supuestamente, ni ese contrato ni su ampliación debieron existir. Una historia de esas que es presunto soborno chiquito, pero presunto soborno bonito.

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