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Yohir Akerman
Puntos de vista

Ecocidio con sello oficial

En Cúcuta, mientras las autoridades posan para la foto hablando de la protección del planeta, un crimen ambiental de proporciones históricas se desarrolla con la venia de las mismas entidades llamadas a detenerlo.

Vertimientos ilegales, captaciones sin concesión, evasión de pagos ambientales y omisión institucional en esa ciudad. El caso involucra a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Cúcuta, EIS Cúcuta, la entidad pública propietaria del sistema y a la concesionaria Aguas Kpital Cúcuta S.A. ESP, operador privado contratado para administrarlo.

Acá se pone peor porque también envuelve a la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental, Corponor, autoridad ambiental encargada de regular y sancionar, y a la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, ente de control nacional del sector. Todas, cada una desde su responsabilidad, permitieron por acción u omisión que el daño ambiental se prolongara durante años.

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