Ir al contenido principal
Federico Díaz Granados
Puntos de vista

El tiempo que queda

Siempre que cumplimos años o cuando nos enfrentamos a un ritual de paso en alguna etapa de la vida nos preguntamos muchas veces: ¿cuánto tiempo nos queda? Hacemos cálculos, revisamos las edades a las que llegaron los abuelos y padres y sacamos un promedio aproximado. Y la verdad es que envejecer no solo es una de las pruebas más rotundas del paso del tiempo, sino que representa la transformación del cuerpo y la certeza de la fragilidad y la fugacidad.

Y precisamente en un mundo y un tiempo que pareciera, por términos de productividad, idolatrar la juventud, la filósofa y escritora Laura Quintana, conocida por ser la autora de varios libros y ensayos académicos sobre temas tan variados como el cuerpo, el afecto, el deseo y la democracia entre otros, nos entrega el libro El tiempo que queda. Sobre envejecer en el fin del mundo, un ensayo lleno de matices poéticos que indaga sobre el paso del tiempo a través los cuerpos que se van derrumbando y sus formas de habitar la vida, en un planeta que se desmorona a pedazos antes de que sea demasiado tarde.

De igual forma, el libro es una celebración de la mirada y de una mirada filosófica, política y poética sobre la vejez en las mujeres en quienes los estigmas y los parámetros sociales de juventud y belleza son mucho más fuertes y exigentes. Así también se confirma que envejecer también es una experiencia marcada por las estructuras de género, el mandato acelerado de la productividad y las narrativas neoliberales que configuran y modifican nuestra percepción del cuerpo, al igual que el colapso ambiental y la amenaza del fin de la Tierra resignifican nuestra relación con los cuerpos y sus memorias.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales