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Rudolf Hommes
Puntos de vista

La persistencia de la Informalidad (II)

Continua la conversación de Rudolf Hommes (RH) con ChatGpt (CG)

RH: La economía formal está concentrada. Muchos sectores están compuestos por algunas grandes empresas modernas y muchas más pequeñas e informales, ¿Tendría esta estructura oligopólica o monopólica de la producción algo que ver con la permanencia de la informalidad?

CG: Sí, muchísimo. Lo que describes apunta a una de las principales limitaciones del marco original de Arthur Lewis. Él suponía que el sector moderno era en gran medida competitivo y absorbente de mano de obra. Sin embargo, en muchas economías contemporáneas el sector formal es altamente concentrado y oligopólico. Eso cambia toda la dinámica. Cuando unas pocas grandes empresas dominan los sectores productivos, ocurren varias cosas que ayudan a reproducir la informalidad en lugar de eliminarla. Primero, la productividad aumenta sin un crecimiento proporcional del empleo. Las grandes empresas modernas suelen ser: intensivas en capital, tecnológicamente avanzadas, altamente productivas, y se organizan para minimizar los costos laborales. Generan crecimiento de la producción, pero relativamente pocos empleos. Así que el sector formal puede expandirse económicamente absorbiendo relativamente pocos trabajadores.

En el modelo de Lewis, la competencia entre empresas en expansión acaba ofreciendo salarios hacia arriba a medida que desaparece el excedente de mano de obra. Pero las empresas concentradas con poder de mercado frenan el crecimiento salarial, buscan suprimir la negociación laboral y automatizar en lugar de contratar y mantienen altos márgenes de beneficio. Así, el mecanismo de transmisión del crecimiento de la productividad al empleo formal masivo se desmorona. Las empresas más pequeñas permanecen atrapadas en economías de baja concentración productiva. Sobreviven en nichos marginales con: capital bajo, baja productividad, salarios bajos, y capacidad limitada de formalización porque no pueden alcanzar el umbral de productividad necesario para cubrir los costos del sector formal. Esto crea lo que algunos economistas llaman “heterogeneidad estructural”, un concepto fuertemente asociado con Raúl Prebisch y con la estructura industrial latinoamericana.

RH: He identificado que casi el 80 por ciento de las personas que trabajan en el sector informal de Colombia no han estudiado mucho más allá de secundaria básica, lo que les impide conseguir empleo formal por deficiencias o ausencia de capacitación. ¿Qué forma de educación se debe ofrecer para mejorar sus posibilidades de empleo formal? 

CG: Tu observación cambia el enfoque de la informalidad como un mero problema regulatorio. Exige entenderla como problema de capital humano y productividad. En Colombia, como en gran parte de América Latina, muchos trabajadores del sector informal no están desempleados en el sentido clásico. Están poco calificados para los tipos de empleos que ahora crea la economía formal moderna. El problema es menos la ‘falta de trabajo’ y más la ‘descoordinación entre la oferta laboral y la demanda productiva’. 

La respuesta educativa probablemente no debería ser solo la expansión académica tradicional. Probablemente no solucionará el problema si la educación está desconectada de las capacidades productivas. Varios tipos de educación y formación importan mucho más. La educación técnica y profesional está directamente vinculada a la demanda laboral. Los sistemas más efectivos a nivel mundial conectan la formación con sectores productivos específicos: logística, servicios de apoyo sanitario, mantenimiento, operaciones digitales, tecnologías de construcción, reparación industrial, turismo, agroindustria, cuidado de ancianos, soporte de software y energía renovable. Países como Alemania y Suiza construyeron sólidos ‘sistemas duales’ donde las empresas participan directamente en la formación de aprendizajes. 

En Colombia, esto significa fortalecer instituciones como el SENA, pero también reformarlas continuamente en torno a la demanda real de los empleadores en lugar de los currículos burocráticos. Habilidades modulares y aplicables en lugar de grados que requieren largos períodos de estudio. Muchos trabajadores informales no pueden dejar actividades generadoras de ingresos para dedicarse a una educación de varios años. La formación debe ser breve, flexible, certificada, compatible con la noche/ o el fin de semana y acumulativa. Los trabajadores deberían poder acumular micro credenciales con el tiempo. 

RH: ¿Qué propones que se enseñe para superar este formidable obstáculo derivado de la insuficiencia de capacitación y la educación truncada?

CG: Las habilidades cognitivas son fundamentales. No solo hace falta la formación técnica, sino también las débiles capacidades fundamentales: comprensión lectora, numerabilidad, alfabetización digital, comunicación, puntualidad, resolución de problema, capacidad creativa. El empleo formal moderno requiere cada vez más estas competencias básicas de comportamiento y cognitivas. Muchos empleadores en realidad informan que la confiabilidad y la alfabetización funcional importan tanto como la especialización técnica. Alfabetización digital para trabajadores de baja y media calificación.

La exclusión digital reproduce cada vez más la exclusión laboral. Incluso los trabajos formales básicos ahora requieren: formularios electrónicos, sistemas de inventario, programación en línea, plataformas de pago, herramientas de mensajería, flujos de trabajo asistidos por IA. La alfabetización digital se está volviendo tan indispensable como la propia alfabetización.

RH: ¿Entonces el problema solamente es de deficiencia educativa o de irrelevancia de los currículos?

CG: Tienes razón. La informalidad en Colombia está limitada en su capacidad de desarrollo porque opera en una estructura productiva incompleta. Hace falta una capa suficientemente grande de empresas intermedias dinámicas, capaces de crecer y de absorber y entrenar empleo informal. Esto exigiría promover competencia en los sectores hoy dominados por pocas empresas, mejorar las habilidades de los trabajadores informales y certificar el avance educativo correspondiente. Y el Gobierno debe entender que las políticas de competencia son esenciales para promover crecimiento y aumentos de la productividad. El objetivo no debe ser reducir la informalidad en si misma sino aumentar la inclusión productiva de los trabajadores hoy menos capacitados. 

RH: ¿Esta sería una respuesta efectiva al problema de la distribución y concentración del ingreso y de las oportunidades

CG: Puede ser una forma muy productiva de incorporar a gente marginada por falta de oportunidades y a empresarios frustrados por la organización industrial imperante.

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