
Autismo: un diagnostico que puede cambiar su vida
Si siente que el desarrollo de su hijo o hija es anormal o atípico, busque respuestas de inmediato. Nunca es demasiado temprano, ni tampoco demasiado tarde, para detectar un trastorno del espectro autista.
Por: Redacción Cambio
Por Natalia Romero Rosanía
Uno de los mayores retos que puede enfrentar un padre es la crianza de un hijo con trastorno del espectro autista (TEA) y, en este sentido, la detección temprana es clave. Existen varios signos de que un recién nacido podría padecer de un trastorno del espectro autista (TEA):
- La ausencia de la sonrisa social, que es la que el bebé, a partir de los dos o tres meses, esboza como respuesta a la sonrisa del papá, de la mamá o del adulto con el que tenga una conexión.
- La incapacidad para señalar. Si a partir de los 9 meses un bebé no empieza a señalar, sea para pedir o para comentar algo que despierta su interés, es probable que presente un déficit en su desarrollo neuronal.
- La falta de imitación. Esto se observa cuando el bebé no responde a los juegos sociales de imitación de gestos, como es el de las palmitas.
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