
Desarrollo y medio ambiente sí pueden ir juntos
En Colombia son abundantes los ejemplos de empresas comprometidas con el cuidado del medio ambiente como una forma de compensar por los efectos que pueda causar su operación, y a lo largo y ancho de la rica y variada geografía nacional encuentran innumerables tareas para enfocar su esfuerzo en este sentido.
Por: Contenido especial
Por eso, la agenda de actividades medioambientales desde la empresa es inagotable: la protección de especies en peligro, la descontaminación de los cuerpos de agua, el cuidado de ecosistemas sensibles como arrecifes y páramos, la reducción de emisiones, la migración a energías renovables, la economía circular y la sustitución de materiales de alto impacto –como los plásticos de un solo uso–, entre muchas otras, son tareas en las que las empresas colombianas han asumido un importante rol de liderazgo.
La responsabilidad es particular en nuestro país, si se tiene en cuenta su enorme riqueza natural, en medio de la cual las empresas deben desarrollar sus negocios procurando el mínimo impacto: dos océanos con zonas de arrecife, la mayor extensión de páramos en el mundo, el tercer país con más territorio de la Amazonía después de Brasil y Perú, el número uno en especies de aves, la riqueza de los pisos térmicos en nuestras tres cordilleras, selvas, llanuras, desiertos, ríos, manglares y ciénagas… En fin. Tanta abundancia natural se debe proteger.

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