
‘Las regiones proponen’, la estrategia que señala un nuevo rumbo al Plan Nacional de Desarrollo y la agenda legislativa
El ‘libro blanco’ de la FND pone sobre la mesa las propuestas de las 32 gobernaciones, haciendo un llamado a garantías institucionales y autonomía de las autoridades en sus regiones.
En medio del debate nacional sobre el modelo de descentralización y el papel de las regiones en la toma de decisiones, el Libro Blanco “Las regiones proponen” se ha posicionado como uno de los documentos que ha empezado a marcar la conversación pública entre mandatarios territoriales y aspirantes a la Presidencia de la República.
La estrategia de descentralización y autonomía territorial en Colombia está plasmada en sus páginas y busca fortalecer la incidencia de los 32 departamentos del país en la formulación del próximo Plan Nacional de Desarrollo y en la agenda legislativa del renovado Congreso de la República.
“Esta es una obra viva, en construcción y abierta a la participación de las comunidades”, dijo la presidenta de la Federación Nacional de Departamentos y mandataria del Meta, Rafaela Cortés, durante la reciente Cumbre Nacional de Gobernadores, donde varios aspirantes a la Presidencia conocieron la esencia de la propuesta y la tomaron como insumo para sus planteamientos sobre un nuevo modelo político y administrativo con énfasis regional.
El Libro Blanco, preparado por la Federación Nacional de Departamentos (FND) en coordinación con los 32 gobernadores, un equipo de expertos y voces regionales tiene como punto de partida una reforma integral al Sistema General de Participaciones (SGP) y el proyecto de Ley de Competencias para fortalecer la autonomía regional y promover el desarrollo territorial en Colombia.
El documento propone ajustes al funcionamiento del Ejecutivo, tanto en su estructura como en sus funciones en los distintos niveles de decisión, y señala que el modelo actual de descentralización requiere un nuevo diseño institucional que permita a los gobiernos subnacionales asumir un papel más activo en la gestión de sus recursos y en la prestación de servicios públicos.
“Tras procesos de revisión técnica de documentos de planeación y prospectiva de los territorios, articulado con la academia y recogiendo la voz sectorial y ciudadana sobre cómo debe gestionarse el Estado, se definieron tres ejes estratégicos para el Libro Blanco: descentralización, autonomía y ordenamiento territorial; fortalecimiento de las finanzas territoriales; y cohesión para el desarrollo territorial”, afirmó el director ejecutivo de la FND, Didier Tavera, quien también advirtió que las grandes decisiones para la vida nacional ya no deben tomarse exclusivamente desde Bogotá porque el centralismo es un modelo fracasado.
El Libro Blanco, enriquecido a través de una serie de encuentros regionales, con la participación de gobernadores, alcaldes, congresistas de todas las vertientes políticas, empresarios, dirigentes gremiales y líderes sociales, plantea la creación de un modelo moderno de recategorización territorial basado en el Índice de Capacidad Atractividad Territorial (ICAT), la redistribución efectiva de competencias financiadas a través del SGP y la apertura hacia una participación en el 'Desarrollo territorial' para impulsar la competitividad subnacional.
De manera complementaria, invita a los legisladores y al Gobierno Nacional a impulsar procesos orientados hacia la modernización de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT) y la eficiencia técnica en el Sistema General de Regalías (SGR).
El documento también plantea la necesidad de cerrar brechas territoriales y superar la fragmentación normativa que afecta la gestión pública, y señala como eje fundamental el fortalecimiento de las finanzas territoriales como base para consolidar una autonomía fiscal sólida. Advierte que los departamentos asumen responsabilidades crecientes mientras sus fuentes de financiación enfrentan rigideces normativas y vacíos tributarios, por lo que propone reformar la hacienda pública territorial y dotar a los mandatarios de mayores herramientas de liquidez y eficiencia
Asimismo, subraya en la necesidad de llevar a buen puerto una Reforma Tributaria Subnacional, a partir de la creación de un Estatuto Tributario Territorial que integre y organice los gravámenes locales y nacionales cedidos.
En materia educativa, propone que la Ley de Competencias habilite a los departamentos como articuladores de la transformación curricular, otorgándoles autonomía pedagógica para adaptar los contenidos educativos a la vocación productiva de sus territorios. El desafío no es únicamente financiero, sino también de pertinencia.
La cumbre permitió poner en diálogo a los candidatos presidenciales alrededor de la articulación Nación–territorios. Tanto este escenario como la gira nacional de “Las regiones proponen” hacen parte de una estrategia que busca consolidar en la agenda pública la descentralización y la autonomía territorial.
Desde la FND se ha reiterado la importancia de escuchar a las regiones y de garantizar la institucionalidad, la separación de poderes y la autonomía de las autoridades territoriales. “Necesitamos a todos los departamentos para hacer grande a esta nación”, es su proclama.
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