
Democracia y política exterior: aliados y amigos
Aunque no parezca obvio, el sistema político interno de un país está relacionado con su comportamiento internacional y su política exterior.
Por: Sandra Borda
No son pocos los lugares en los que se encuentran, se complementan, se intersectan o se ponen en tensión la política exterior y la democracia. A pesar de que un observador desprevenido puede pensar que la democracia es un rasgo del sistema político interno que poco o nada tiene que ver con el comportamiento internacional de un país, la verdad es que la política exterior tiene el poder de fortalecer o debilitar dramáticamente el arreglo institucional democrático.
La forma más simple de reforzamiento democrático a través de la política exterior tiene lugar cuando se construyen posiciones diseñadas para acompañar y fortalecer democracias débiles o en transición, regional o globalmente. Pero más importante aún, dicho acompañamiento debe ocurrir sin importar la ideología del gobierno de turno, para que el compromiso con el desarrollo de esta forma de gobierno sea genuino y no esté contaminado por pura y física simpatía y/o oportunismo político.
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