
El fin justifica a Armando Benedetti: Gustavo Petro marca distancia de la izquierda buscando votos para 2026
En un giro de trama inesperado, el presidente Petro le lanzó un balde de agua fría a la izquierda que lo ha apoyado hasta el momento. A propósito de una cruda defensa a la designación de Armando Benedetti como jefe de despacho, el mandatario hizo declaraciones que ahora tienen a varios sectores políticos con una herida difícil de reparar a meses de las elecciones.
Por: Mateo Muñoz
Ni en sus momentos más creativos Gustavo Bolívar se habría podido imaginar un libreto tan accidentado y sorprendente como el que se vio ayer en televisión nacional. Un presidente defendiendo con garras y dientes a un exuribista, exsenador de la U y señalado de misógino como Armando Benedetti. No hubo poder humano que le sacara a Petro al menos una autocrítica y, en cambio, respondió con una cruzada contra el sectarismo y hasta una comparación de Benedetti con Jaime Bateman.
“Tiene algo de virtud, que es ser loco como Bateman”, fue uno de los argumentos más acrobáticos del presidente para defender a su asesor de cabecera. Esto sacó de quicio a quien es –¿o era?– el funcionario más cercano a Petro: Augusto Rodríguez, director de la Unidad Nacional de Protección (UNP) y exmilitante del M-19. “Yo no acepto eso!, dijo Rodríguez, quien ventiló que ha investigado a Benedetti y a Laura Sarabia encontrando indicios que, para él, lo hacen desconfiar.
Los reclamos de Rodríguez precedidos por los de Alexander López, Gustavo Bolívar, Susana Muhamad y Francia Márquez llevaron a Petro a un límite tal, que desnudó por completo su pragmatismo; el mandatario aseguró que no iba a estar recluido en una secta llena de “purismo” y prefería hacer parte de un sancocho con “yuca, papa y ají”.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios












