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Luis Alberto Arango
Puntos de vista

Estresanías de Colombia

En el corazón de una entidad que una vez simbolizó la excelencia cultural y la dignidad laboral de Colombia, ahora se presenta una realidad diferente. "La casita del terror", un profundo reportaje investigativo de CasaMacondo y que pueden leer aquí, descubre un panorama sombrío en Artesanías de Colombia, una institución que, bajo la gerencia de Adriana Mejía Aguado, se ha transformado de un orgullo nacional a un epicentro de acoso laboral y amiguismo político.

Según el reportaje, desde su ascenso en octubre de 2022, Mejía Aguado, amiga cercana de la familia del presidente Petro, ha instaurado un régimen de miedo y desconfianza. La otrora admirada Artesanías de Colombia, certificada en 2021 por la firma de consultoría Great Place to Work, como un lugar excepcional para trabajar, está viendo desmoronar su cultura organizacional, su rendimiento misional y su profesionalismo. Acusaciones de maltrato, contrataciones basadas en recomendaciones por filiación política en lugar de méritos, y una administración carente de sensibilidad cultural y profesional, han marcado un declive pronunciado.

La investigación periodística, publicada hace pocos días, narra incidentes de humillaciones públicas, alteraciones abruptas en la estructura organizacional y una clara desconexión con las necesidades del sector artesanal. Este cambio no solo impacta a los empleados, cuyo bienestar ha sido alarmantemente comprometido, sino también a los artesanos, quienes se sienten abandonados por una entidad que debería ser su mayor soporte.

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