
¿Cuántas oportunidades ha perdido por decir 'los números no son lo mío'? Lo que parece una simple frase puede convertirse en el mayor obstáculo de una carrera profesional.
Por: Luis Alberto Arango
Durante mis años universitarios, en una clase de costos, el profesor nos explicó la fórmula del punto de equilibrio empresarial: el nivel de ventas en el que una compañía no pierde ni gana, donde la utilidad es cero. El concepto me pareció intrigante. Aunque a primera vista parecía sencillo, no podía dejar de pensar en cómo se construía, cómo cada elemento de la fórmula se relacionaba entre sí y cuál era su lógica interna. Esa noche decidí dedicarle tiempo.
En mi cuarto, con libros, apuntes y una calculadora, pasé al menos dos horas tratando de entender cómo funcionaba la fórmula. La analizaba desde todos los ángulos, hacía cálculos, volvía a leer mis apuntes, intentaba aplicarla a diferentes escenarios. Pero no entendía del todo su funcionamiento. Me frustraba, pero no me rendía. Seguía intentando, una y otra vez, hasta que, casi a medianoche, finalmente todo encajó. Como una luz que se enciende, lo entendí. Y en ese momento no hubo nadie más feliz que yo.
“En mi cuarto, con libros, apuntes y una calculadora, pasé al menos dos horas tratando de entender cómo funcionaba la fórmula”
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