
Las artes en la vida cotidiana de la gente: una apuesta silente y efectiva de la administración distrital
Es cierto: dos millones y medio de personas participaron de la oferta artística del Idartes en 2025. Es cierto: 47.000 proyectos y actividades artísticas y creativas fueron ofertadas a la ciudadanía. Es cierto: trabajamos en todos los lenguajes de las artes -música, danza, arte dramático, artes audiovisuales, literatura, artes plásticas y visuales y artes-ciencia y tecnología-. Es cierto: 700.000 asistentes disfrutaron los nueve Festivales al Parque que ocurrieron en la ciudad. Es cierto: 140.000 Libros al Viento se distribuyeron en espacios no convencionales de lectura y 38.000 fueron consultados en el medio virtual. Es cierto: 18.000 personas disfrutaron del baile social en los Salones de Baile existentes en las 20 localidades de Bogotá. Es cierto: 120.000 personas llenaron las salas de teatro independiente en el marco del XX Festival de Teatro y Circo de Bogotá, el Programa de Salas Concertadas, el Día Mundial de Teatro y el Día Internacional del Circo. Es cierto: 37.000 personas asistieron a las funciones, festivales, ciclos, talleres y exposiciones de la Cinemateca de Bogotá y sus dos salas locales de Suba y El Tunal. Es cierto: 23.500 personas visitaron las exposiciones y actividades de mediación de la Galería Santa Fe que reconoce a los creadores de vanguardia con el premio más destacado de las artes plásticas de Colombia (el Premio Luis Caballero). Es cierto: 500.000 personas asistieron a las obras programadas en una potente red de ocho teatros públicos de Bogotá -entre ellos el Jorge Eliécer Gaitán, el Teatro El Ensueño, la Media Torta, el Teatro El Parque, los escenarios móviles-. Es cierto: 73.500 personas, desde los bebés recién nacidos hasta los adultos mayores participaron, en las 20 localidades de la ciudad, de una formación artística de calidad a través los programas Nidos y Crea, y de los proyectos en espacio público, Lerolero, arte y juego, Al Parque con mi pá y Bebés al parque.
Pero, ¿qué significa esto para una ciudad como Bogotá y sus habitantes? Desde mi punto de vista, significa tres cosas, principalmente: la existencia de políticas culturales sostenidas durante muchos años, que han favorecido la apropiación de los lenguajes artísticos por parte de las personas que viven en la ciudad; el compromiso de un Plan de Desarrollo como el del alcalde Carlos Fernando Galán, que privilegia la inversión en cultura y la concibe como un medio para la construcción de tejido social, el bienestar y el desarrollo del pensamiento crítico y creativo; y este propósito claro, silencioso y potente del Idartes que es consolidar nuevos caminos y mejorar lo que ya se sabe hacer, para que las artes hagan parte, durante todo el año, de la vida cotidiana de las personas que viven y visitan Bogotá.
Crear en libertad
Con respecto a la construcción de nuevos caminos, desde el inicio de la actual administración distrital, el Idartes diseñó estrategias que se han ido consolidando como las nuevas apuestas por un desarrollo ecosistémico de las artes y la creatividad en Bogotá. Traigo a colación solamente cinco ejemplos. La primera y quizás la más innovadora de estas estrategias, es la de los Laboratorios de co-creación Artefactum, un modelo de co-creación entre artistas muy reconocidos y artistas con carreras intermedias y nóveles, basado en la experimentación, el aprendizaje colectivo y la circulación. En 2025, 5.128 artistas, creadores, gestores culturales y mediadores de las artes trabajaron en la producción de más de 5.000 experiencias y obras de arte en ámbitos como las teatralidades expandidas, el teatro comunitario, el cuerpo del espacio público, las cartografías urbanas, la expresiones artísticas temporales y permanentes en el espacio público, la composición de canciones, la creación audiovisual joven, las dramaturgias expandidas para la danza, la sabiduría ancestral y creatividad contemporánea, por citar algunos ejemplos.
Artes y campesinado
Por otra parte, y por primera vez en la historia de las acciones públicas a favor del desarrollo creativo, el Idartes creó el I Festival Internacional de Artes y Ruralidad de Bogotá, FIAR 2025, un espacio de encuentro y reconocimiento de la fuerza creadora del campo en su relación con la ciudad. Durante más de dos semanas, en 21 escenarios —12 urbanos y 9 rurales—, más de 100 invitados y 77 colectivos y artistas desplegaron un rico tejido de saberes, lenguajes y emociones, recordándole a la ciudadanía que Bogotá es 75 por ciento rural y 100 por ciento diversa. Uno de los ejes centrales del FIAR fue el Seminario Internacional de Artes y Ruralidad que contó con la participación de invitados de Brasil, México, Guatemala, Puerto Rico, España, Chile, Ecuador y Perú y de líderes y gestores culturales locales. Los paneles abordaron temas como arte y luchas campesinas, soberanía alimentaria, memoria social, migración campo-ciudad y medioambiente. Las conversaciones propiciaron un intercambio de perspectivas que amplió la comprensión de la ruralidad más allá de la mirada tradicional, integrando voces campesinas, indígenas, afrodescendientes, urbanas y neorrurales.
Jóvenes al cine
Otra iniciativa, ésta en el ámbito del cine, es creación de Clases de Película, un proyecto dirigido a estudiantes de grados noveno, décimo y once que, en 2025, contó con la participación de 14.600 estudiantes de 75 colegios públicos y privados de 17 localidades de Bogotá. Con esta iniciativa se pretende acercar a los jóvenes al cine colombiano a través de un programa de películas, diversas y de calidad, entre largometrajes y cortometrajes. Las historias tienen como protagonistas a jóvenes, quienes, como ellos, se ven confrontados en la vida por diversas situaciones que los retan, los transforman y los hacen diferentes. Con la intención de ampliar y enriquecer las lecturas de las películas, se han desarrollado cartillas que propician diálogos y reflexiones alrededor de cinco categorías: los personajes, la representación del tiempo, el espacio, prácticas culturales y recursos del lenguaje audiovisual. Estos materiales pedagógicos son dinamizados por un grupo de mediadores al finalizar las sesiones de proyección que tienen lugar en las salas de la Cinemateca de Bogotá, El Tunal y Fontanar del Río.
Gestión del conocimiento
En el ámbito de la gestión del conocimiento -un interés estratégico del Idartes- en agosto de 2025 la entidad lanzó +ARTE, Banco Iberoamericano de Buenas Prácticas en la Gestión Pública de las Artes, diseñado para recopilar, sistematizar y difundir experiencias exitosas y replicables en gestión cultural pública en Iberoamérica, que busca fortalecer, también, políticas culturales y fomentar la cooperación entre ciudades y territorios a partir del conocimiento específico de proyectos de las artes que han sido exitosos y ejemplares en la región. En su fase inicial, el Banco integra seis proyectos emblemáticos de Bogotá: Libro al Viento, Festival Rock al Parque, Museo Abierto de Bogotá, Bienal Internacional de Artes para la Infancia, Programa Crea y Programa Nidos, junto con buenas prácticas seleccionadas de Barcelona, Buenos Aires, Ciudad de México, Guadalajara, Lima, Madrid, Quito, Santiago de Chile y São Paulo. Ello consolida a +ARTE como una herramienta para intercambiar conocimientos y fortalecer la gestión cultural en la región.
El lanzamiento de +ARTE se realizó en el marco del Primer Encuentro Iberoamericano de Buenas Prácticas en la Gestión Pública de las Artes, un espacio que propició, en nuestra ciudad, conversaciones sobre los desafíos actuales que enfrentamos en el campo cultural, como la transformación digital e Inteligencia Artificial, los nuevos rumbos de la cooperación internacional, el impacto social de las artes, la sostenibilidad de los procesos creativos y su capacidad de innovación. El encuentro contó con la participación de representantes de gobiernos locales de Iberoamérica, gestores artísticos y culturales, expertos nacionales e internacionales, representantes de universidades y socios multilaterales como la UNESCO, la SEGIB y la OEI.
Memoria, músicas y sonidos
En el campo de la música, una tarea pendiente de la administración era la de crear un Archivo de las Músicas y los Sonidos de Bogotá que, en el macro de la estrategia Bogotá, Ciudad Creativa de la Música de la UNESCO, nos permitiese proyectar, en el mediano plazo, la existencia de un nuevo museo: el Museo de las Músicas y los Sonidos de Bogotá. En 2025 se generó la colección documental de base, con copias digitales de preservación de materiales relacionados con los Festivales al Parque entre 1995 y 2025. De igual forma, se desarrollaron las acciones de migración, valoración y descripción de alrededor de 47 mil videos, audios, fotografías y documentos gráficos, y se estableció la ruta metodológica para el desarrollo del Plan Museológico del Museo de las Músicas y los Sonidos de Bogotá, con la definición de las líneas curatoriales generales y una primera aproximación a los programas de colecciones, de arquitectura, de exposiciones y de divulgación.
Estas estrategias, proyectos e iniciativas surgen de entender qué hace falta emprender; qué cambia las fórmulas establecidas; qué produce complementariedades; qué es menester preservar. Esa ha sido la ruta escogida por la administración de la ciudad, independientemente de si asumimos el arte, como lo señala tan sabiamente Jazmín Beirak, “como lo que revela la verdad, el arte como espejo del mundo, el arte como performatividad, el arte como aquello que interrumpe el ciclo ordinario de la vida, el arte como perspectiva crítica, el arte como identificación”. Para el Idartes, el arte es todo esto, sumado, también, a lo que afirma el filósofo italiano Nuccio Ordine, cuando dice que el arte es lo que convierte una vida plana, una no-vida, en una vida llena de sentido.
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