
Impuesto saludable: ¿Si influye en los hábitos de consumo?
El debate entre las posiciones que defienden y critican los impuestos saludables a los alimentos ultraprocesados sigue abierto. Algunos defienden los efectos positivos en la salud pública, mientras otros cuestionan que se afectará el bolsillo de los más vulnerables.
Colombia viene demostrando su interés por sumarse a los países que aplican impuestos a los alimentos y sustancias que a mediano y largo plazo tienen efectos nocivos contra la salud.
El primer paso se dio en 2016 con la inclusión del impuesto al consumo de cigarrillo y tabaco. Actualmente esa tributación está en 2.800 pesos por cada cajetilla y según estudios de la Fundación Anaás y el Consorcio de la Economía Global del Tabaco, se logró la reducción de 3,8 millones de fumadores a 3,6 millones (209.000 menos) y el recaudo se está cumpliendo según lo pronosticado.
Ahora, en la propuesta de reforma tributaria del gobierno de Gustavo Petro que todavía se debate en el Congreso, se aprobó un impuesto de 18 pesos para las bebidas que tengan entre seis y menos de 10 gramos de azúcares añadidos por cada 100 mililitros.
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