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"Fue una acción muy espontánea": el relato del pediatra Germán Somoyar que sostuvo a bebés en brazos durante el terremoto
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"Fue una acción muy espontánea": el relato del pediatra Germán Somoyar que sostuvo a bebés en brazos durante el terremoto

La fotografía de un médico de Apartadó cargando a dos recién nacidos se convirtió en uno de los símbolos del terremoto en Colombia. Detrás de esa imagen hubo una decisión tomada en segundos, de "manera espontánea", según cuenta: proteger primero a diez bebés que no podían ponerse a salvo por sí solos.

Por: Sylvia Charry

Hay imágenes que terminan contando una tragedia mejor que cualquier cifra. Una de las que Colombia difícilmente olvidará del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes buena parte del país es la del pediatra Germán Somoyar cargando entre sus brazos a dos recién nacidos mientras esperaba, junto con otras enfermeras y médicos, que fuera seguro regresar a la Clínica Panamericana de Apartadó, Antioquia. 

La fotografía recorrió el país en cuestión de minutos y terminó convirtiéndose en el retrato de cientos de profesionales de la salud que, incluso cuando su propia vida también estaba en riesgo, decidieron quedarse junto a sus pacientes. Detrás de esa imagen hay una historia de la valentía que los médicos normalizan.

El pediatra Somoyar estaba de turno en el Servicio de Hospitalización de Pediatría de la Clínica Panamericana de Apartadó cuando comenzó el terremoto. Lo primero que sintió fue el movimiento de las camillas. Al principio creyó que se trataba de uno de esos movimientos breves que suelen sentirse en algunas regiones del país. Sin embargo, en cuestión de segundos el temblor ganó intensidad, las alarmas comenzaron a sonar y el protocolo de evacuación dejó de ser un simulacro para convertirse en una carrera contra el tiempo.

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El pediatra Germán Somoyar. Foto: Cortesía Clínica Panamericana de Apartadó

"Vivimos un evento inesperado y que se sale del control humano. Lo que hicimos como institución y como equipo de trabajo fue ofrecerle lo que tuvimos al alcance a todos los pacientes, acompañantes y personas que estaban dentro del edificio", recordó en un video que está siendo distribuido por la clínica Panamericana, de Comfama.

La reacción fue casi automática. Mientras el resto de la ciudad apenas comenzaba a entender la magnitud del terremoto, dentro de la clínica cada integrante del personal sabía exactamente cuál era su responsabilidad. Los pacientes que podían caminar fueron evacuados por las escaleras junto con sus familiares. Quienes tenían movilidad reducida permanecieron acompañados por médicos, enfermeras y auxiliares que, en ningún momento, los dejaron solos. Pero en Pediatría la emergencia tenía otro nivel de complejidad.

El drama de la unidad de pediatría en la clínica Panamericana de Apartadó

Allí permanecían diez recién nacidos hospitalizados en la unidad neonatal. Ninguno podía salir por sus propios medios. Ninguno entendía por qué el edificio temblaba. Todos dependían completamente de quienes los cuidaban.

"Para nosotros la prioridad siempre han sido los niños", dice Somoyar, como si esa frase explicara todo lo que ocurrió después.

No hubo tiempo para repartir funciones ni para preguntar quién cargaría a cada bebé. Simplemente sucedió. Seis integrantes del equipo asistencial entre médicos y enfermeras— comenzaron a levantar uno por uno a los recién nacidos y salieron con ellos hacia el exterior de la clínica mientras el resto del personal continuaba la evacuación del edificio. Somoyar insiste en que aunque su imagen fue la que se “viralizó” hubo muchos héroes y heroínas en ese momento de crisis.

"Fue una acción muy espontánea en la que todos asistimos. Estaban las enfermeras de la unidad, asistí yo y también otros médicos de la institución. Lo único que hicimos fue acompañarlos todo el tiempo", relató.

Afuera no había cunas, habitaciones ni el ambiente controlado de una unidad neonatal. Solo había un grupo de profesionales sosteniendo en brazos a diez bebés que acababan de llegar al mundo y que, sin saberlo, estaban viviendo su primera emergencia.

La fotografía que terminó recorriendo Colombia captó apenas un instante de esa escena. Mientras Somoyar sostenía a uno de los recién nacidos, otras enfermeras protegían al resto de los bebés, procurando mantenerlos tranquilos mientras esperaban que los organismos de emergencia y los ingenieros revisaran la estructura de la clínica para determinar si era seguro regresar.

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El pediatra Germán Somoyar. Foto: Cortesía Clínica Panamericana de Apartadó.

Fueron minutos de incertidumbre. El personal médico también sentía miedo. Ellos también tenían familias esperándolos en casa y desconocían qué estaba ocurriendo fuera del hospital. Pero ninguno abandonó su puesto. La prioridad seguían siendo los pacientes.

Solo cuando recibieron la autorización para volver al edificio pudieron regresar con los recién nacidos a la unidad.

Con el paso de las horas, la fotografía comenzó a multiplicarse en redes sociales, medios de comunicación y cadenas de mensajería. Para miles de colombianos, esa imagen terminó convirtiéndose en uno de los símbolos del terremoto. Sin embargo, Somoyar insiste en que el reconocimiento no debería concentrarse en una sola persona.

"Los buenos somos más. Hay más personas que priorizamos el bienestar de los demás y, en mi opinión, principalmente el de los niños", aseguró.

El pediatra también aprovechó para enviar un mensaje que considera igual de importante que la propia historia. Reconoció que muchas personas no saben cómo reaccionar durante un sismo y espera que lo ocurrido sirva para fortalecer la preparación frente a futuras emergencias.

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El pediatra Germán Somoyar. Foto: Cortesía Clínica Panamericana de Apartadó.

"Ojalá estos mensajes sirvan para aclarar muchas dudas y ayudarnos a reaccionar de mejor manera si alguna vez vuelve a ocurrir una situación como esta", explicó.

Pero quizá la frase que mejor resume lo vivido aquella mañana fue otra, pronunciada casi al pasar, cuando intentaba explicar por qué terminó sosteniendo a un recién nacido mientras el edificio seguía siendo evaluado: "para nosotros la prioridad siempre han sido los niños".

En medio del terremoto, mientras el país veía cómo se movía la tierra, un grupo de seis profesionales de la salud tomó en brazos a diez bebés y les recordó a los colombianos que el heroísmo, muchas veces, no lleva capa. Lleva uniforme.

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