UN MÚSICO INSIGNE

A propósito del recién publicado Adolfo Mejía: Crónicas acerca de un músico del Caribe colombiano, de Hernán Alberto ‘Beto’ Salazar Cabarcas, un libro de ineludible lectura, de la editorial EGEA Sur-Ensayos, fundada por el investigador y músico Antonio Miscenà, quien fuera director general del Festival de Música de Cartagena.
Un músico insigne
Adolfo Mejía Navarro,
el músico de Sincé,
en su honrosa vida fue
un personaje bizarro
y animador de un cotarro
que iluminó a Cartagena.
Su coherencia fue plena
y encaró vicisitudes
que acrecieron sus virtudes
y dones que aún resuenan.
De su vida ha publicado
Beto Salazar Cabarcas
un libro en el cual abarca
detalles que han revelado
a un músico consagrado.
Varias crónicas resuelven,
describen y nos devuelven
a la existencia notable
de este costeño inefable
cuya gracia nos envuelve.
En Sincé pasó su infancia,
y a los once se inició
en estudios que cursó
demostrando gran constancia,
con maestros de prestancia.
Cartagena fue su casa
de San Diego a La Tenaza.
Entró a la Jazz Band Lorduy
primera en su tipo y muy
celebrada en esa plaza.
Cuando tenía veinticinco
don Daniel Lemaitre Tono
logró una especie de bono
para el joven, cuyo ahínco
lo impulsó a pegar el brinco
a New York, y allí sortear
el reto que era grabar
cumbias, chandés y fandangos,
danzones y algunos tangos,
de inspiración popular.
Bajo Nadia Boulanger
maestra por excelencia,
en Francia, la competencia
de Mejía fue aprender
el arte de componer.
Pero París fue asediada
por Alemania, ocupada,
y hacia Italia Adolfo huyó,
desde donde se embarcó
hacia Río y su ensenada.
Casualmente, el mismo día
de su llegada a Brasil
pudo ver ante un atril
al hombre a quien se uniría
en musical correría.
Stokowski, el director,
guiaba desde la palestra
la American Youth Orchestra
y le concedió el honor
de seguirlo a Nueva York.
Dice Enrique Luis Muñoz
biógrafo muy dedicado
a Mejía y su legado,
que su obra fue la voz
de una inclinación precoz.
Dedicó su genio a unir
en matrimonio, a fundir,
la música occidental
con aquel folclor raizal
que marcó su devenir.
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