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Iván Serrano
Puntos de vista

Se agotan los argumentos para que la liquidación de DMG siga abierta

La vida está llena de contrastes, y uno de ellos pasó casi inadvertido ante millones de colombianos que lo vieron en directo. Era la tarde del 7 de agosto de 2022, y el electo presidente Gustavo Petro iniciaba su recorrido del Palacio de San Carlos a la Plaza de Bolívar para posesionarse como el presidente número 42 de los colombianos.

Para ese entonces, el gobierno de Iván Duque había dado instrucciones a sus altos funcionarios de presentar la renuncia, y el ambiente en el gobierno saliente era de pesadumbre y de evidente derrota. Sin embargo, a un alto funcionario del Gobierno Duque se le vio muy animado ese día. El servidor público se ubicó de manera estratégica y pacientemente, y al parecer en compañía de su esposa, aguardó a que Petro y su familia pasaran frente a él.

La familia presidencial había avanzado 65,9 metros y en la esquina de la calle 10 con carrera sexta, el emocionado funcionario rompió el protocolo de seguridad y le dio la mano al nuevo presidente y le envió emocionados besos a la primera dama Verónica Alcocer.
La interacción duró segundos, pero en ella se vio claramente la cara de satisfacción del funcionario, luego de saludar de mano al presidente y de manera amistosa a la primera dama. Se trataba de Billy Escobar, superintendente de Sociedades nombrado por Duque y ratificado por Gustavo Petro.

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