
Difícil encontrar una elección en Colombia que haya frustrado más que la de 2022, porque la mayoría votó creyendo que el gobierno de Gustavo Petro sí sería ‘el del cambio’ hacia un país mejor. Y ese cambio no se ha dado o ha sido para peor, en medio de la alharaca autoritaria de Petro, calculada para engañar con su bla, bla, bla a todos los colombianos, incluidos los petristas que no están enmermelados.
Ha sido tal la corrupción, el clientelismo y la politiquería en este Gobierno, que sirven de ejemplo los familiares de Petro y dirigentes nacionales de la Colombia Humana como Olmedo López, Ricardo Bonilla y Carlos Ramón González, entre otros.
Además, La Silla Vacía publicó un informe de 31 páginas sobre 331 correos electrónicos enviados en unos meses de 2015, que demuestran que el alcalde Gustavo Petro trajo a Bogotá a los catalanes Manuel Grau y Xavier Vertel a enriquecerse como intermediarios entre las trasnacionales españolas y los petristas y otros. Y como presidente, con descaro, les dio una nacionalidad colombiana exprés, mejorándoles su pase de negociantes.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios













