Relájese, sea feliz y pierda peso
14 Abril 2023

Relájese, sea feliz y pierda peso

Crédito: Foto: Freepik

Está demostrado que el estrés, la ansiedad , la tristeza y las preocupaciones nos llevan a refugiarnos en la comida. Por lo cual, si una persona quiere adelgazar, lo primero que debe hacer es revisar sus emociones y buscar soporte lejos de la nevera.

Por: Natalia Romero Rosanía

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Cuando una persona quiere adelgazar, llegar a su peso ideal y no volver a engordar, es muy probable que para lograr sus objetivos haga una dieta restrictiva y, por ejemplo, elimine por completo los carbohidratos de su dieta, o coma muy poco y se sienta insatisfecha o sin energía, o su dieta la obligue a rechazar encuentros sociales. Nada de esto es sostenible en el tiempo, lo cual llevará, inevitablemente, a que la persona recupere el peso que perdió. También es muy probable que para bajar de peso rápidamente la persona empiece a tomar alguna pastilla o se inyecte algún medicamento que le permita alcanzar sus objetivos, obviando las contraindicaciones de estos para su salud, a mediano o largo plazo. 

Otras opciones muy comunes para bajar de peso son: hacer ejercicio en exceso, sin tener en cuenta que el cuerpo humano siempre busca el equilibrio y encontrará la forma de recuperar las calorías perdidas; o hacer la dieta que le funcionó muy bien a la amiga, desestimando el hecho de que los metabolismos son distintos y lo que a una persona le funciona no necesariamente sirve a la otra. 

Sin embargo, lo que está demostrado es que si queremos adelgazar lo primero que debemos hacer es revisar nuestras emociones para saber por qué y para qué comemos y, luego, determinar cómo está nuestro metabolismo basal para saber, a ciencia cierta, qué tanto debemos comer y cuánto ejercicio debemos hacer para lograr el equilibrio. 

La comida como soporte emocional 

Según el doctor David Williams, fundador y director científico de Bigenics, “el sobrepeso tiene una alta relación con los aspectos emocionales. Esto se debe a que cuando éramos bebés y llorábamos, nuestros padres nos daban comida para calmarnos. Desde entonces, cada vez que nos enfrentamos a una situación dolorosa y traumática, nos refugiamos en la comida para sentirnos mejor”. 

Las personas se refugian en la comida cuando pierden a un ser querido, se enfrentan a una separación o divorcio, o se quedan sin trabajo. También, por situaciones cotidianas, como son los problemas de tipo laboral, los desencuentros con la familia o amigos, o el hecho de perder en alguna competencia o juego. “Ver televisión también puede llevar a las personas a comer en exceso y a subir de peso, pues sufren los dramas de los demás como si fueran propios, lo que los lleva también a refugiarse en la comida. Es por eso que le recomiendo a mis pacientes que eviten las telenovelas o las series con contenidos dramáticos si quieren evitar comer en exceso”, explica el doctor Williams, quien acaba de lanzar en Colombia el Centro de Apoyo Psiconutricional, para ayudar a las personas a bajar de peso de manera saludable y con resultados sostenibles en el tiempo.

Hambre fisiológica versus hambre emocional

Cuando una persona hace conciencia del rol que sus emociones desempeñan a la hora de comer, empieza a tomar mejores decisiones para su salud. Comerá sólo cuando tenga hambre y no cada vez que se sienta sola, triste, ansiosa o abrumada, pues sabrán diferenciar el hambre fisiológica del hambre emocional.  “Muchas personas llegan a mi consulta diciendo que comen sano o que comen poquito, pero luego de conversar con ellas me doy cuenta de que pican todo el día, debido a la ansiedad, acumulando calorías que podrían llevarlas a la obesidad”, comparte el doctor Williams.  

Para bajar de peso de forma saludable, lo recomendable es buscar soporte en la familia o en los amigos cuando sintamos que las emociones nos desbordan, en lugar de refugiarnos en la alimentación. Cuando se conoce la raíz psicológica y reconocemos que tenemos un problema en la forma en la que nos relacionamos con la comida, va a ser más fácil cambiar de hábitos

“Es importante entender que comer en exceso es una adicción y, por lo tanto, debe tratarse como tal. Cualquier adicción requiere de tratamiento psicológico. El sobrepeso en una persona podría haberse originado por una adicción. Por su parte, falta de actividad física es un mal hábito que, combinado con comer en exceso. puede generar sobrepeso”, explica el creador del programa de reprogramación metabólica.

Balance y felicidad

Para perder peso y no recuperarlo, la palabra clave es balance. Para eso es importante conocer el metabolismo basal y, de esta forma, ingerir el número de calorías apropiadas y realizar la cantidad necesaria de ejercicio o actividad física para mantenerse en el peso ideal de por vida. “Para lograrlo también debemos aprender a evitar esas situaciones o personas que nos estresan. Saquemos de nuestra vida todo aquello que nos aumente los niveles de cortisol. Si tu relación te causa estrés, lo mejor es que la termines. Si no estás feliz vas a desarrollar hábitos psiconutricionales para compensar algunas vacíos, como por ejemplo, cuando las mujeres comen chocolate en exceso como gratificación cuando les falta sexo”, concluye el doctor Williams. 

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