Ir al contenido principal

EL MENÚ DE LA VIDA

EL MENÚ DE LA VIDA
Caminando por la décima
Los Danieles

EL MENÚ DE LA VIDA

Elecciones, esperanzas, engaños, violencia, miseria, guerra... Esta materia prima de la vida y de la actualidad sirve a Beatriz Ordoñez, nuestra decimera existencialista, para construir sus versos de la semana.

Un país sin remedio

Con resultados confusos,
con esperanzas inciertas,
las ilusiones abiertas
y todos patidifusos.
Siempre somos tan ilusos,
siempre esperando sorpresas,
limando las asperezas
y persiguiendo imposibles:
ciudadanos invencibles
imaginando certezas.

Petro ganó en las encuestas
y barrió en las elecciones.
Así son las decisiones,
más firmes que las apuestas.
Con estas cifras a cuestas
no hay que actuar a la ligera;
la situación verdadera
es un centro a la deriva,
una derecha cautiva
y el país quieto en primera.

La derecha hizo en su senda
una sutil triquiñuela
para darle manivela
a la próxima contienda.
Sus causas no tienen rienda:
fingen ser los perdedores
ante sus opositores
y así en la primera vuelta
sacar su carta encubierta
y resultar vencedores.

Está siendo cuestionado
el preconteo de los votos,
y es que hay algunos devotos
que cambian el resultado
cuando no es el de su agrado.
¿Podremos tal vez un día
aceptar con gallardía
las ideas diferentes?
¿Ser demócratas conscientes
y vivir en armonía?

Inventando el horror

La guerra es un espejismo;
el sueño de los cobardes;
tiranos con sus alardes
de dueños del terrorismo.
La gente frente al abismo
vive la vida impotente,
atravesando un presente
donde no existe futuro,
donde el terror es oscuro
y el hambre es cosa frecuente.

El mundo no puede más
con tantos locos tiranos,
infames y soberanos.
Dicen que buscan la paz
tan frágil y tan fugaz,
pero apoyan, indolentes,
las guerras más inclementes;
y pasarán a la historia
como orates sin memoria:
hijueputines dementes.

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir en redes sociales