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Colombia es el país que ha recibido un mayor flujo de refugiados y migrantes venezolanos en el mundo.
País

¿Cómo están los migrantes en Colombia y qué retos enfrentan?

La política migratoria del Gobierno de Gustavo Petro ha vuelto a ser objeto de debate luego de la crisis diplomática vivida con Estados Unidos. CAMBIO consultó con expertos cómo ha sido su gestión de cara a la situación venezolana.

Por: Paula Ricaurte

El 26 de enero de 2025 se desató una de las peores crisis diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos. La crisis, provocada por la decisión de Gustavo Petro de impedir la llegada de migrantes [colombianos que iban a ser deportados en aviones militares estadounidenses](https://cambiocolombia.com/pais/testimonios-colombianos-deportados-estados-unidos "“Daban comida dañada y se nos burlaban en la cara”: deportados colombianos relataron maltratos que sufrieron en Estados Unidos”), también puso sobre la mesa la discusión sobre las condiciones de la población migrante y su derecho a la dignidad.

Petro siempre ha sido crítico de la política migratoria del gobierno de derecha de Donald Trump, a la que ha catalogado de “fascista”. En una entrevista con Univisión, el presidente, quien ya había ofrecido traer a los migrantes en aviones propios de Colombia, fue más lejos y manifestó su interés de utilizar cruceros para transportar a los colombianos que continuarán siendo deportados de Estados Unidos, con tal de que estos no tengan que someterse a las condiciones del gobierno de ese país.

Esta posición le costó críticas de diversos sectores de la sociedad, que lo tildaron de incoherente por exigir buenas condiciones a los migrantes deportados de Estados Unidos sin contar con una agenda clara, capaz de atender las necesidades de los migrantes que han llegado al país desde el inicio de su Gobierno.

Lo anterior cobra aún más sentido teniendo en cuenta que Colombia no es un país ajeno a la experiencia migratoria. De hecho, según estimaciones de la Acnur, es el país que ha acogido a la mayor cantidad de personas refugiadas y migrantes provenientes de Venezuela desde que comenzó la crisis en 2014.

Así mismo, Colombia es el escenario donde transitan miles de migrantes de distintos países de la región que quieren llegar a Estados Unidos por el Tapón del Darién, una selva pantanosa en la frontera con Panamá. Solo en 2024, un total de 302.203 personas, la mayoría con destino a Estados Unidos, se arriesgaron a atravesar esta zona, según el Servicio Nacional de Migración (SNM) panameño.

La posición de Petro sobre Estados Unidos y la dignidad inevitablemente enciende luces sobre cómo Colombia trata y recibe a sus migrantes. Por eso, CAMBIO consultó con distintos analistas y expertos en migración sobre cómo ha sido la gestión de Gustavo Petro en materia migratoria hasta la fecha.

¿Cómo están los migrantes en Colombia y qué retos enfrentan?

Según la más reciente estimación de Migración Colombia, a agosto de 2024 la cifra de migrantes venezolanos en el país era de 2.811.570. De estos, 73.993 se encontraban en situación migratoria regular.

Igualmente, 458.766 venezolanos se encontraban en el país en situación migratoria irregular. 185.279 de ellos ingresaron al país por un puesto de control migratorio, pero superaron el tiempo de permanencia y 70.114 ingresaron al país sin autorización.

Según Gracy Pelacani, profesora de la Clínica Jurídica para Migrantes de la Universidad de los Andes, actualmente la población venezolana que llega al país lo hace en condiciones económicas muy desfavorables. “Esta población tiende a tener un nivel inferior de educación y muy pocos medios económicos, lo que implica que migran con medios muy precarios y por eso les toca llegar caminando hacia los países vecinos”, señala la experta.

De acuerdo con la experta, los venezolanos que han llegado en los últimos años son, en su mayoría, personas que ya no tienen opción de quedarse en su país debido al clima sociopolítico en el que este se encuentra. Como consecuencia, esto los lleva a largos trayectos, muchas veces sin los documentos necesarios para migrar de forma regular y a enfrentar grandes dificultades como, por ejemplo, ingresar al mercado laboral.

El Estatuto Temporal para la Protección, cada vez más lejos de avanzar

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Uno de los componentes más importantes del Estatuto Temporal de Protección es el Permiso de Protección Temporal (PPT), el cual autoriza a los migrantes venezolanos a permanecer en territorio nacional con condiciones especiales de regularidad migratoria. Crédito: Colprensa

Cuando Gustavo Petro llegó a la Presidencia en agosto de 2022, se comprometió con garantizar la continuidad del Estatuto Temporal para Migrantes, el cual fue creado en marzo de 2021 bajo el gobierno de Iván Duque con el objetivo de proteger a los migrantes venezolanos en condición de irregularidad, permitir su acceso a bienes y servicios y conseguir una visa de residencia con mayor facilidad.

Petro manifestó su interés de ampliar este Estatuto para que migrantes de otras nacionalidades pudieran acceder a él. Esto, con el fin de responder a la crisis migratoria del Darién, la cual llegó a cifras elevadas en 2023.

Sin embargo, estas promesas no se han cumplido a cabalidad. Uno de los mayores problemas es que los plazos para optar al Estatuto Temporal de Protección para Migrantes ya vencieron y este no ha sido renovado por el Gobierno. Por un lado, está la situación de los migrantes irregulares, para quienes el plazo venció el 31 de enero de 2021 y por el otro, el de los migrantes regulares, para quienes venció el 28 de mayo de 2023.

“Esto representa un retroceso porque otra vez no tenemos un mecanismo de regularización para la población migrante venezolana y eso los obliga a buscar otras formas de regularización que pueden ser muy complejas o simplemente quedarse de forma irregular en el país”, señala Pelacani.

La demora en firmar las renovaciones de los estatutos temporales también ha generado indignación en la población venezolana. “Esto nos demuestra que la política migratoria del presidente Petro ha sido un desastre, no por tomar decisiones, sino más bien por no hacerlo. Se trata de un desastre por omisión que lo que más nos ha demostrado es que para él la migración no es una prioridad”, afirma Sophie Waszkiewicz, estudiante venezolana residente en Bogotá y miembro de la organización Panas en Tabogo, la cual comparte los relatos de los migrantes en la capital.

¿Por qué la gestión ha sido silenciosa?

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Petro defiende una política no intervencionista ante la situación que vive Venezuela. Crédito: Colprensa

Una de las explicaciones de por qué la política migratoria de Petro ha sido catalogada de silenciosa tiene que ver con que gran parte de los procesos heredados de la administración de Duque no se alinean con su visión de política exterior.

Diego Chaves, miembro del Migration Policy Institute de Washington, afirma que la justificación que utilizó Duque para crear los Permisos de Protección Temporal (PPT) fue principalmente la existencia de una crisis en Venezuela. “Esta mirada entró en tensión con la estrategia del Gobierno de Petro, que buscó estrechar relaciones con el régimen de Maduro y posicionar a Venezuela como garante en la agenda de paz”, señala el experto.

Ante este escenario, el Gobierno de Petro ha tratado de implementar otros mecanismos como el Permiso Especial de Permanencia para Tutores (PEP- Tutor), el cual busca que los representantes legales de menores venezolanos regularicen su situación migratoria en Colombia.

“Este instrumento reconoce la importancia de la regularización, lo cual es positivo. Sin embargo, la introducción de un nuevo permiso ha generado confusión entre la población venezolana y ha tenido repercusiones técnicas y operativas en múltiples sectores. Muchas entidades, tanto públicas como privadas, ya habían adaptado sus sistemas para el PPT y este cambio ha generado incertidumbre. Desde el sector privado, hay preocupación por la falta de estabilidad en las reglas del juego y la ausencia de una política migratoria más predecible y de largo plazo”, afirma Chaves.

Otro anuncio que ha generado esperanza para la población migrante es la Reforma del Sistema de Refugio, la cual busca mejorar el registro y procesamiento de solicitudes de asilo, las cuales pueden tardar años en tramitarse. Según Pelacani, lo más probable es que con esta reforma se agilice el examen de las solicitudes de refugio, se reduzcan los tiempos de respuesta y se pueda hacer un mejor rastreo para tener una comprensión más amplia de quienes están pidiendo refugio en Colombia en términos de género, edad, nacionalidad y demás.

Despolitizar la migración, un tema urgente

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Uno de los aciertos del Gobierno de Petro fue la reapertura de los consulados en Venezuela. Crédito: Colprensa

Otro asunto que ha generado inconformidad en la oposición es la relación que Petro ha mantenido con el dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, pues consideran que su posición ha sido ambigua en comparación con la que han asumido otros presidentes como Iván Duque. Esto, según Chaves, puede deberse a que “**en América Latina los gobiernos de centro y centroderecha han sido, en general, más abiertos a la migración venezolana, en parte por su postura ideológica contra el régimen de Maduro**”.

Lo anterior ha generado fuertes reacciones dentro de la población migrante venezolana. Según Waszkiewicz, uno de los retos más grandes que tiene el Gobierno es despolitizar el tema migratorio, pues en este momento la derecha es la que está movilizando a todas las audiencias alrededor de Venezuela. "Eso genera que la migración sea vista como un objetivo político y no como una situación que nos compete a todos”, afirma.

Waszkiewicz también recalca la necesidad de dejar de interpretar la migración venezolana como una crisis, como ocurrió con el gobierno de Iván Duque, sino como un proyecto que puede impactar positivamente a las personas que ya están asentadas en el país.

Es necesario generar capacidades. Eso implica abrir nuevas becas para que puedan estudiar algún posgrado, crear estrategias para que sea más fácil hacer la convalidación de títulos, que puedan hacer cursos en el Sena, que haya más oportunidades laborales en el sector público para venezolanos. Todas esas cosas son necesarias porque finalmente también se trata de una población diferencial”, recalca.

¿Qué impacto tienen las deportaciones ordenadas por Trump en Colombia?

El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha generado conmoción en la región debido a las modificaciones que ya anunció en las políticas migratorias y la asistencia internacional que brinda este país. Solo en su primera semana en el cargo, el mandatario firmó diez decretos sobre inmigración y emitió una serie de decretos para reforzar las deportaciones masivas.

La crisis diplomática desatada el 26 de enero tras la decisión de Petro de impedir la deportación de migrantes colombianos en condiciones a las que él mismo calificó de indignas, suscitó fuertes cuestionamientos frente al impacto que puede tener la nueva política migratoria de Estados Unidos en Colombia.

Pelacani señala que las decisiones que Trump está tomando ya tienen un impacto importante en Colombia en tres aspectos. El primero, tiene que ver con la ausencia de una política pública capaz de cubrir las necesidades de las personas que llegan deportadas de Estados Unidos, las cuales, en su mayoría, retornan en condiciones muy precarias, sin recursos, sin documentación y sin una red de apoyo.

El segundo está relacionado con la decisión de Trump de suspender programas como Movilidad Segura, una iniciativa de Estados Unidos que ofrecía rutas legales y seguras para que los colombianos pudieran ser admitidos como refugiados. “Esto quiere decir que las personas cuyo plan de vida era irse a Estados Unidos de forma regular para ser acogidos allá tienen sus procesos cancelados y una gran incertidumbre en este momento”, afirma Pelacani.

Por último, Pelacani advierte que el congelamiento de fondos a los programas de Usaid de Estados Unidos en América Latina también puede tener un gran impacto, pues gran parte de estos estaban destinados a múltiples programas sociales y humanitarios en Colombia.

CAMBIO sacó un informe al respecto en el que detalla que los programas que se verán más afectados por la suspensión de los aportes de Usaid son aquellos relacionados con el desarrollo agrícola, el combate al narcotráfico y el fortalecimiento del sistema judicial. De hecho, mecanismos de justicia como la JEP, la cual suele recibir una ayuda de más de 15.000 millones de pesos de esta agencia, han alertado que la falta de financiación puede poner en riesgo la continuidad de procesos clave para la implementación del Acuerdo de Paz.

La migración de cara a las elecciones de 2026

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Uno de los mayores retos que tendrá el Gobierno entrante es fortalecer las capacidades económicas para atender a los migrantes que llegan con sus derechos insatisfechos. Crédito: Colprensa

El ascenso de la derecha en Estados Unidos y varios países de la región ha despertado interrogantes sobre el futuro electoral en Colombia. Varias personas han planteado la posibilidad de que el país retorne nuevamente hacia un Gobierno de derecha, lo que puede significar cambios en materia de política migratoria.

Posiblemente lo que va a suceder para las próximas elecciones es que el Estado vire nuevamente hacia unas derechas extremas. Es un riesgo que corremos, en parte, por el fracaso de las políticas sociales del Gobierno actual, aunque aún no hay que apresurarnos”, afirma María Teresa Palacios, experta en migraciones internacionales.

Esta posibilidad se debe también a la fuerte influencia que tienen las políticas migratorias que fija Estados Unidos sobre los países de la región. “Podría pensar que habrá países de la región con gobiernos autoritarios que pueden ser legitimados de alguna forma por tener políticas similares. Así mismo, Estados Unidos puede lanzar incentivos o amenazas para que los países de la región que son de tránsito sean más contundentes con la población que transita hacia Estados Unidos”, afirma Pelacani.

Aunque aún existen dudas sobre si aumentará o no la población migrante en Colombia, los expertos señalan que uno de los retos que tendrá el presidente entrante es tener las herramientas suficientes para enfrentar un eventual aumento. Según Palacios, es necesario fortalecer las capacidades económicas para dar una eficiente atención en términos de derechos insatisfechos que ellos traen de su estado de origen, así como hacer alianzas con países vecinos, sobre todo con aquellos a los que más llega la población venezolana.

Palacios también afirma que el gobierno entrante debe ser estratégico en el manejo de las relaciones internacionales. Ello implica, sobre todo, "utilizar la diplomacia más allá de las redes sociales para generar acercamientos, de manera que si llegan nuevas olas migratorias podamos tener, al menos, un sistema de distribución de cuotas como lo ha hecho Europa en determinado momento con los ucranianos”, afirma Palacios.

Chaves, por su parte, afirma que el reto está en convertir la migración en un catalizador del desarrollo a través de un programa de regularización estable y a prueba de cambios políticos, una agenda de integración efectiva, la incorporación a los colombianos en el exterior en la visión de desarrollo nacional y un fortalecimiento del Sistema Nacional de Migrantes.

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