
Resulta difícil entender las razones por las cuales el Banco de la República apunta a un crecimiento de la economía colombiana de tan solo 0,7 por ciento en 2023, mientras el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), hablan en sus últimos reportes de octubre de tasas de crecimiento superiores al 2,1 por ciento y 2,3 por ciento respectivamente.
Las proyecciones del FMI prevén que el crecimiento de la economía colombiana será superior al de Chile, con una contracción de -1 por ciento; México, con 1,2 por ciento; Brasil, con 0,8 por ciento; y cercana al de Perú, con 2,6 por ciento. Será también superior al promedio de América Latina, para la cual se anticipa una tasa promedio de crecimiento de 1,7 por ciento.
También resulta contradictorio que tanto el FMI como el BM hayan revisado al alza la tasa de crecimiento del país, al subir las proyecciones de crecimiento de mitad de año de 2 por ciento y 1,9 por ciento respectivamente, a las de octubre ya citadas, mientras que el Banco de la República con poco optimismo proyectó en junio un crecimiento inicial de 1,1 por ciento, para bajarlo en la proyección de octubre a 0,7 por ciento.
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