Ir al contenido principal
María Jimena Duzán
Puntos de vista

Mis razones para ir a Caracas

Acepté ser parte del equipo negociador con el ELN por varias razones que les quiero explicar. La primera de ellas tiene que ver con una precisión: voy a ir a la mesa de negociación no como parte del gobierno sino en representación de la sociedad civil y no pienso renunciar ni a mi voz ni a mi independencia.

Este peso que tiene la sociedad civil en esta mesa de negociación no es una interpretación mía. Eso fue lo que se pactó en la agenda de negociación acordada por las partes hace ya cinco años, en las postrimerías del gobierno de Juan Manuel Santos bajo la batuta de Frank Pearl y que Duque puso en el congelador desde que suspendió los diálogos con el ELN, tras el atentado a la Escuela de Policía General Santander en 2019. En el punto uno de esa agenda, que ha vuelto a ser reencauchada por este gobierno y que se ha convertido en la hoja de ruta para iniciar los diálogos en Caracas, se aborda la necesidad de que en la mesa de negociación haya representantes de la sociedad civil y no solo del gobierno.

Por eso iré a Caracas, en representación de lo que soy: una periodista que ha sufrido en carne propia la guerra y que, como a tantos, le tocó aprender a escribir, a pensar y a hacer su oficio entre las balas, el estigma y el miedo.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir artículo en redes sociales