
Cuando las grandes empresas imponen sus condiciones a las pymes, el país es el que pierde.
Por: Luis Alberto Arango
Esta novela es la que padecen muchas pequeñas y medianas empresas en Colombia. Los protagonistas son la ausencia de anticipos en los contratos, el no pagar en plazos justos y el juicio acelerado de la banca para analizar la hipótesis de funcionamiento de cada negocio.
La novela inicia con la posibilidad clara, evidente y palpable que tiene una pequeña o mediana empresa (pyme) de ser finalmente el proveedor de un gran contrato para suministrar productos a una gran empresa en Colombia.
La felicidad, el optimismo y un renovado espíritu empresarial invadiría a cualquier pyme. No es para menos, estamos saliendo de una pandemia. La economía se está recuperando y los negocios reactivando.
Sin embargo, la gran empresa no incluye dentro de sus condiciones comerciales el giro de un anticipo. Tener un anticipo facilita la compra de materia prima y el pago de la operación necesaria para que la pyme pueda cumplir con tranquilidad el plazo acordado en el contrato.
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