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Johana Fuentes
Puntos de vista

Se salieron con la suya

No bastaron las advertencias, las denuncias sobre sus relaciones non sanctas, las investigaciones que pesan sobre varios o el poner en evidencia su forma de hacer política. El domingo, los dueños de las maquinarias, herederos de la parapolítica y personajes cuestionados se quedaron con una curul en el Congreso.

Aunque algunos disminuyeron su poderío, los clanes políticos que dominan el país afianzaron su presencia en el legislativo. El caso más notorio es el de la maquinaria conservadora, un partido al que muchos daban por muerto antes de las elecciones, pero que está más vivo que nunca. Esta vez —con ayuda de la mermelada del gobierno de Duque— lograron 16 curules en el Senado, convirtiéndose en la mayor fuerza política junto con el Pacto Histórico que obtuvo el mismo número de escaños.

Al Conservador se le quemó Laureano Acuña (El Gato volador), pero para suplir esa pérdida tuvo candidatos con altísimas votaciones como la de Nadia Blel, hija del parapolítico Vicente Blel, cacique político que, además, amplió su poder en la Cámara de Representantes pasando de tener una curul con Yamil Arana a dos con Juliana Aray, hasta ayer desconocida, pero que obtuvo 69.000 votos.

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