Ir al contenido principal
Valeria Santos
Puntos de vista

El privilegio de votar

Celebrar la fiesta democrática e invitar a votar eufóricamente sería ignorar la realidad de millones de colombianos que hoy no son libres. Ni siquiera para sufragar. También sería desconocer que la jornada electoral cívica no es, por sí sola, garantía de una verdadera democracia.

Poder expresarse libremente en las urnas, en un país como Colombia, es un privilegio que nos obliga a votar con responsabilidad y por eso con prevención. Y aunque el voto será nuestro acto de confianza, la ciudadanía la debemos ejercer todos los días vigilando el poder con recelo.

Lastimosamente, todavía muchos colombianos viven en un país donde la democracia es inestable. Según la Misión de Observación Electoral, 319 municipios del país están en riesgo por factores de violencia. Después de celebrar una de las elecciones más pacíficas de la historia en 2018, otra vez el terror se apodera de casi un tercio del territorio nacional. Un territorio donde sobreviven colombianos subyugados, a los que no se les permitirá ni votar. Compatriotas que ni siquiera pueden ser ciudadanos.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales