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Johana Fuentes
Puntos de vista

Ya es hora

Con los puños arriba, así decidieron protestar las jugadoras de la Selección Colombia durante los actos protocolarios de su partido debut en la Copa América Femenina. El motivo fue el desacuerdo con los premios que entrega la Federación y la cancelación del torneo femenino en este semestre. Paradójicamente el país sede de la copa no tiene liga.

No es un secreto que para la dirigencia del fútbol colombiano las mujeres poco o nada importan. Se han jactado de hacer una apuesta por este campeonato, cuando en realidad lo que reina es el machismo que pone como excusa la falta de recursos para maltratar y pasar por encima del trabajo serio de las futbolistas.

La justificación para la falta de gestión –esta vez– es que la mayoría de los equipos se bajaron del bus, o al menos eso fue lo que dijo el presidente de la Dimayor, Fernando Jaramillo. Lo que no aclara es que quienes decidieron no jugar se quejaron por la improvisación en la organización. Es un irrespeto que pretendan armar un torneo de dos meses solo por cumplir y salir del paso.

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