
Hay momentos en la vida para todo y creo que este es el de poner todas mis energías en la tarea por la que considero vale la pena regresar a Colombia.
He vuelto para aportar desde mi formación, mi experiencia laboral y también vivencial, a un país lleno de fracturas y dolores, en plena transformación y con anhelos de paz.
He regresado a un país cuyo Estado y gobiernos anteriores me condenaron, como a otros tantos, a vivir lejos de aquí. Un país con una realidad dolorosa e injusta y que incluso estando lejos permaneció atada, pero que ahora queremos humanizar.
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