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Juan Camilo Restrepo
Puntos de vista

¿Y el sector privado qué? La Constitución mutilada

El Gobierno de Gustavo Petro parece creer que todo lo puede hacer el Estado, vale decir, el sector público. Todos los anuncios, trinos, decretos y resoluciones le asignan nuevos cometidos al sector público, pero dejan la impresión de desdeñar olímpicamente al sector privado.

Es una manera peculiar de entender el papel del Estado. Y es una manera equivocada: en la sociedad moderna la colaboración entre el sector público y el privado es cada vez más necesaria. Tanto más cuando contamos con un sector público famélico y de incapacidad administrativa protuberante.

Lo que hemos visto recientemente en materia de peajes es muy ilustrativo: se congelan las tarifas para 2023; se anuncia que el Estado resarcirá a los concesionarios; no se explica claramente cómo, y se habla de una lontana aplicación del impuesto de valorización para tal efecto.

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