Ir al contenido principal
Mauricio Cabrera
Puntos de vista

Inteligencia artificial, democracia y desigualdad

“Mitigar el riesgo de extinción (de la humanidad) derivado la Inteligencia Artificia (IA)l debe ser una prioridad mundial junto con la mitigación de otros riesgos que amenazan a la sociedad como las pandemias o la guerra nuclear”.

Afirmar que la IA es tan peligrosa para el futuro de la humanidad como una guerra nuclear parece una exageración dicha por algunos ambientalistas radicales o por nostálgicos de un pasado pastoril que se oponen a las nuevas tecnologías. Lo sorprendente es que se trata de una declaración firmada por más de 600 de los expertos que han desarrollado la IA o la conocen muy bien, incluyendo a Bill Gates, al creador del famoso ChatGPT y a los presidentes de las tres compañías líderes en IA, OpenAI, DeepMind y Anthropic.

Estos expertos señalan cuatro grupos de riesgos catastróficos que tiene la IA: Su uso con fines malintencionados, la velocidad de su desarrollo que hace casi imposible controlarla, que se prioricen las utilidades sobre la seguridad y que la autonomía de la IA la lleve a tomar decisiones equivocadas. Estos riesgos están interconectados y “pueden amplificar otros riesgos existenciales como la creación de pandemias, guerras nucleares, totalitarismo o ciberataques a infraestructura crítica”.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales