
Esta semana –de acuerdo con los mandatos constitucionales– se presentó a consideración del Congreso el proyecto de ley de presupuesto para el año entrante que, en esta ocasión, y según anuncios del ministro de Hacienda, irá acompañado de un proyecto de ley llamado de “financiamiento”.
El presupuesto de 2025 será de 523 billones de pesos, y la ley de financiamiento se ocupará de proponer fórmulas para enjugar un déficit de 12 billones de pesos.
La Constitución del 91 terminó con el llamado “equilibrio presupuestal” que fue una regla de oro que presidió siempre la de preparación de los presupuestos en el S. XIX y en el XX. Los constituyentes del 91 juzgaron, con buenas razones, que la figura del equilibrio presupuestal se había convertido en un simple formalismo en el que cualquier faltante en las cuentas presupuestales de ingresos se llenaba con anuncios de más endeudamiento.
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