
No entusiasman los candidatos a la presidencia que aparecen en las listas que promueven los medios o en las redes, ni los que figuran en encuestas que se inventan los encuestadores para hacerle competencia a redes y medios. De la lista del Pacto Histórico, el único candidato por el que podría votar me cae remal. Y del Centro Democrático votaría por una de las dos candidatas que puntean, si no fuera tan de derecha. Cambio Radical ofrece por ahora escoger entre un ogro y su polo opuesto. Los de La U son desconocidos, y los del “centro” son los mismos que no supieron hacerse a un lado para permitir que uno de ellos fuera el candidato en 2022. Ahora, parecen encaminados a repetir la función.
Estaba ocupado con estos pensamientos y me llegó un escrito enviado por un amigo que me provocó entusiasmos e inquietudes. La autora es Heather Cox Richardson, profesora de historia política, destacada analista política en su país, y abiertamente favorable a Kamala Harris. Cox piensa que Kamala y su candidato a vicepresidente comparten rasgos políticos con Francis Perkins, secretaria del Trabajo en la presidencia de Franklin D. Roosevelt, que fue la primera mujer en un gabinete en ese país.
Ella tenía una visión muy importante de las relaciones entre el capital, el trabajo y el Gobierno. Entendía que el Gobierno no está ahí para defender solamente la propiedad, o servir de árbitro entre el capital y el trabajo, como fue Theodor Roosevelt, sino para proteger a la comunidad, a las mujeres, a los niños y a los ancianos, a los débiles, y reconocer que hacen una contribución silenciosa al PIB que no era deleznable. Para Perkins ellos eran tan valiosos como los hombres jóvenes que trabajaban y los ricos que los empleaban. Creó el sistema de seguridad social de su país, seguro de desempleo, asistencia pública a niñas y niños sin hogar, fondos para atención materno infantil, para los viejos y para los servicios de salud pública. Dejó un tejido social que ha sobrevivido muchos intentos de revertirlo e hizo que la sociedad incluyera los marginados.
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