
El fútbol profesional colombiano volvió a ser noticia –otra vez– por actos que exceden lo deportivo. El Deportivo Pereira, campeón hace un poco más de dos años, ratificó que es posible incumplir normas laborales y salir indemne. Sus jugadores llevan hasta ocho meses sin recibir su sueldo y la seguridad social está suspendida. El equipo, para evitar la penosa sanción de perder por W, mandó a los Sub-20 a recibir goleadas mientras los mayores hacían paro. Un paro que es tan válido como valiente en este contexto.
En la misma semana en que el plantel profesional decidió no jugar hasta que les paguen, el Ministerio del Deporte abrió una investigación, ACOLFUTPRO denunció la omisión de la Dimayor, la FIFPRO puso la noticia en los ojos de la prensa mundial e, incluso, el técnico Rafael Dudamel presentó renuncia. Mientras tanto, el club dice que ya comenzó a pagar.
Esto no es nuevo. En los últimos años ha habido varios planteles profesionales que han sufrido esta serie de incumplimientos por parte sus empleadores. Deportivo Cali, Unión Magdalena, Llaneros, Patriotas, Pasto y Cúcuta son unos de los más recurrentes.
Así que, viendo el panorama y recordando que cada escándalo en el fútbol colombiano es una maestría en administración del absurdo, he preparado una guía práctica para las nuevas generaciones que sueñan con atornillarse en el sistema. Si usted aspira a ser dirigente de nuestro balompié, aquí van unos consejos que garantizan éxito, impunidad y palco vitalicio. Un manual casi que de obligatoria lectura para quienes se perciben como el germen, el embrión dirigencial de Ramón Jesurún, Álvaro González Alzate o alguno de los presidentes de los 36 equipos que componen nuestra reputada (en todos los sentidos) División Mayor del Fútbol Colombiano:
- No retrase los salarios, haga un plan de pagos unilateral con alargamiento de caja.
Si usted incumple contratos laborales, por nada del mundo deje que la prensa o los jugadores lo llamen “mora patronal”. Diga que es una “reprogramación de obligaciones contractuales”. Si los jugadores protestan, acúselos de indisciplina y ponga a las divisiones juveniles a debutar (aunque de esto se hablará a profundidad en el Punto 3)
Tenga presente que la palabra “paro” suena muy sindical, y eso aquí siempre espanta a los patrocinadores. Lo importante es siempre tener el control de relato y poco o nada salir a los medios.
- La seguridad social es una mera sugerencia.
Si no ha pagado los sueldos es un tiro en el pie pagar la seguridad social. No pague salud ni pensión y mejor hable de “ajuste transitorio de aportes”.
Si la EPS suspende la atención, diga que es un problema del sistema; aproveche que en la coyuntura política actual puede echarle la culpa al Chu Chu Chu, a la doctora Corcho y al ministro Jaramillo.
Piense que ni el Estado paga a tiempo, así que usted está, jurídicamente, alineado con la nación.
- Si los jugadores se declaran en huelga, es hora del debut.
Cuando debido a la falta de pagos el plantel se plante, mande a los pelaos a perder. A los juveniles no les puede embargar el alma y ellos, entendible, estarán emocionados porque por fin ha llegado el momento del debut. Dice Eduardo Galeano que el fútbol es una guerra danzada; usted debe aprovechar para mandar a estos jóvenes soldados a la guerra, así sus posibilidades de salir victoriosos sean nulas.
Se reitera: es mejor no salir a medios, pero si lo hace sea enfático en que “la cantera es el futuro del club” y “desde nuestra institución le apostamos a la promoción de talentos juveniles”.
- Aproveche la atención de los partidos calientes. Pan y circo.
Esto ya está inventado: tenga presente que los políticos y los dirigentes deportivos son primos hermanos.
Si por alguna orden judicial debe usted rectificarse, si quiere firmar un contrato dudoso, necesita cerrar una investigación o dar una noticia que sabe que no será bien recibida, hágalo mientras la Selección Colombia juega un partido importante. Otros casos se han visto con equipos de fútbol que hacen lo propio un 20 de julio, 7 de agosto, 1° de enero.
Adenda: si es tan temerario con Eduardo Méndez, haga anuncios importantes un 28 de diciembre; nadie sabrá si es una inocentada.
- Cuando lo investiguen, felicite a quien lo hace.
Si le cae la SIC o si le abren un proceso administrativo sancionatorio, diga que “celebra la institucionalidad” y que “pondrá toda la disposición y los medios necesarios para encontrar la verdad”. En la práctica, haga junto al Dr. Vencimiento de términos una dupla más temida y articulada que la de Redín con Valderrama.
- Si ACOLFUTPRO lo denuncia aplique la ley del hielo.
Parta de la base que ACOLFUTPRO no ha podido constituirse como un sindicato. El Tribunal Superior de Bogotá hace poco fallo a su favor y dijo que la causa que lidera González Puche no reúne los requisitos para ser un sindicato. Por esta razón es mejor no pronunciarse, lo que ACOLFUTPRO le haga, hasta el momento, le afectará más en lo mediático que en lo jurídico.
Ahora, si luego de lo que digan de ACOLFUTPRO la Dimayor lo aprieta, diga que todo son “conspiraciones malintencionadas”.
- Si el técnico renuncia por incumplimiento, invoque la “autonomía contractual”.
Cuando un entrenador lo demande por falta de pago no se le vaya a ocurrir aceptar. Por el contrario, debe alegar “causa justificada de terminación unilateral”. Si el Ministerio del Trabajo lo cita, declare insolvencia y proponga “acuerdo de pago”. En el derecho deportivo colombiano, el incumplido es bien reclama.
- Si lo pillan revendiendo boletas, diga que es emprendimiento.
Cuando lo sancione la SIC por manipular boletería de los partidos de la Selección Colombia, explique que fue una “alianza comercial para ampliar la cobertura del espectáculo”.
Claro está, si lo multan, pague con recursos de la Federación.
- Si se da en la jeta en Miami, finja aún más demencia.
Primero debe distinguir entre la demencia que se finge y la que padece. La primera es la que lo va a sacar de apuros y la segunda es la que lo sobrepasa y por la cual termina en escándalos; esa no es tan importante ahora.
Si usted protagoniza un altercado en el extranjero o agrede a una mujer, emita un comunicado institucional. Use la cuenta oficial de la FCF para recordar que “nadie está exento de errores” y que “su carácter apasionado proviene del amor por la Selección”. Incluso, si dentro de los penosos actos se encuentran familiares suyos, alegue que todo fue por un “instinto paternal”. No existe nada más enternecedor que el amor de los papitos y las mamitas.
- Si sus jugadores quieren cambiar de club, haga un pacto entre caballeros.
Los jugadores se van a querer cambiar de club, su trabajo es cuadrar con sus pares para que esos cambios no se den. No hable de vetar jugadores entre clubes, sino “coordinación de políticas deportivas”.
Cuando la Superintendencia lo acuse de violar la libre competencia, diga que estaba defendiendo el fair play.
- Si su club entra a la Lista Clinton, culpe al imperialismo.
Todo parece indicar que el fútbol se está volviendo a llenar de dineros provenientes del Narcotráfico, o más exactamente provenientes de la Nueva Junta del Narcotráfico. Tenga en cuenta que América de Cali sobrevivió diecisiete años sancionado por narcotráfico y hoy se ve como un ejemplo de resiliencia.
Si le pasa algo parecido, diga que es una persecución política. Tome como ejemplo a la familia presidencial: hoy enfrentan sanciones y se defienden alegando que todo es una “conspiración internacional”. Otra vez, tenga presente que los políticos y los dirigentes deportivos son primos hermanos.
- Cuando se le acabe la plata, acuda al amor de sus fieles.
Si su club se liquida o si no tiene con qué pagar la nómina por culpa de sus malos manejos debe acudir al amor económico del hincha. Prometa refundarlo “con transparencia, con y para la gente”. Son los hinchas quienes le van a salvar el pellejo y el bolsillo. Vea el caso de Palmaseca en los últimos años.
Cuidado, esto solo sirve si usted es quien manda en un club grande.
Adenda:
Si usted cumple estos doce mandamientos anteriores es probable que su buena gestión haya sido inversamente proporcional a su impunidad. En dado caso podrá pronto aspirar a algún puesto en la Federación. Para ello deberá leer el Manual para ser dirigente del fútbol colombiano Tomo II. Pronto será publicado.
El fútbol, sus jugadores y sus hinchas seguirán estando. La pelota no se mancha.
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