
“El don más esencial para un buen escritor es un detector de mierda interno, a prueba de choques. Ese es el radar del escritor y todos los grandes lo han tenido”. La frase parece de García Márquez, pero es de Ernest Hemingway. Tenía esta frase pérdida en mi memoria y se la atribuía a nuestro nobel, y quería traerla para citarla en la celebración de su natalicio este 6 de marzo. Citarla y escribir sobre la falta que nos hace en este momento, en Colombia, un detector de mierda. El error en mi recuerdo deshizo la intención de escribir una diatriba contra la montaña de estiércol que acumula el debate político y también el filón literario nacional. Voy a contarles entonces algo más amable.
Este 6 de marzo se cumplen 98 años del nacimiento de Gabriel García Márquez en Aracataca, Magdalena. Estamos a tiro de piedra del centenario. Con este motivo, un variado grupo de amigos e instituciones queremos desatar proyectos como ¡Misión Aracataca, la ruta de Melquiades y los cien años de Gabo!
Pares, la Fundación Gabo en cooperación con CAF–Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, las fundaciones Detonante y Santo Domingo, empresarios del Caribe y del interior, el gobernador Rafael Martínez, el alcalde de Aracataca, Leiter Preciado, la Universidad del Magdalena, cuatro ministerios, algunas embajadas, las principales editoriales y los diarios del país, empezando por El Espectador, la casa de Gabo, hemos empezado a abordar estas tareas y queremos hacer algo grande.
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