
El interés compuesto es el mejor aliado para construir patrimonio
Por siglos, el interés compuesto ha sido llamado la octava maravilla del mundo. Se dice que Albert Einstein lo nombró la fuerza más poderosa del universo. Si bien no hay pruebas de que esa cita sea suya, no le falta razón a la afirmación: el interés compuesto es una de esas fuerzas invisibles que, con paciencia, constancia y tiempo, transforma lo pequeño en grande.
La manera más sencilla de definirlo es el interés que generan los rendimientos obtenidos en el pasado. En la práctica funciona así: Si inviertes 1.000 pesos al 10 por ciento anual de interés compuesto:
Año 1: $1.000 × 1,10 = $1.100
Año 2: $1.100 × 1,10 = $1.210
Año 3: $1.210 × 1,10 = $1.331
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