
Tengo la plena certeza de que Miguel Uribe saldrá adelante, de nuevo. Es un tipo joven, físicamente fuerte, de convicciones más que claras, que ha enfrentado las duras y las maduras desde que tenía apenas cuatro añitos, cuando Pablo Escobar secuestró a su mamá, la periodista Diana Turbay, y casi cinco meses después la mataron durante el intento de rescate.
Una verdadera tragedia. Aunque lo que mostró este país apenas se conoció la noticia del atentado, eso sí que resulta tan lamentable como el ataque aleve contra el candidato.
El odio nos consume por punta y punta. Vive agazapado dentro de cada uno de nosotros y —con inusitada frecuencia— se apodera de nuestras almas, nos controla, nos escupe y nos desnuda sin miramiento alguno.
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