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Juan Camilo Restrepo
Puntos de vista

A oscuras

El próximo domingo entramos a oscuras a la primera vuelta presidencial. Las encuestas nos dicen quién puede ganar. Pero no tenemos información sobre qué hará el que gane. El déficit de información democrática es enorme.

La ausencia de debates serios entre los posibles ganadores quizás sea la causa. Pero no es solo eso: la trivialización de los partidos es increíble. Se han limitado a informar por quién deben votar sus militantes o a dejarlos en libertad. Pero no se han tomado el trabajo elemental de elaborar un programa de gobierno ni de cuantificar el costo de sus propuestas. Como se hace en todos los países serios.

La ausencia de programas y de cuantificaciones de los costos de lo que van a hacer sus candidatos es probablemente uno de los déficits más protuberantes de nuestra democracia. Vamos a votar este próximo domingo a oscuras.

La ausencia de propuestas serias y detalladas, así como de cuantificaciones, es especialmente notable en el campo económico. ¿Cuánto valen las propuestas? Nadie lo sabe. Empezando por los propios candidatos, que lo ignoran.

El debate electoral se ha adelantado en un plano de generalizaciones sofocante. Y, claro, de insultos. Atizados éstos por el presidente, que ha intervenido descaradamente en la política a pesar de estarle prohibido.

Según el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), la magnitud del ajuste fiscal que debe hacer el país para no caer por desfiladero del caos y de la insostenibilidad en la hacienda pública es del orden de  100 billones de pesos en el próximo cuatrienio. Sobre este asunto escribí esta columna hace ocho días.

Pues bien: ¿qué piensan hacer los candidatos frente a esta situación fiscal calamitosa que entrega el Gobierno Petro? Nadie lo sabe. ¿Cuál es el ajuste a las cuentas públicas que piensan hacer? ¿van a reducir el gasto desaforado que entrega el Gobierno saliente? ¿cómo redireccionaran las bridas de la deuda pública que Petro entrega desbocada? ¿harán en los primeros días una reforma tributaria? ¿de qué magnitud? ¿o van a dejar que las cosas sigan como va a entregarlas Petro, con lo cual el colapso fiscal está asegurado? Nadie lo sabe con certeza.

Y las relaciones entre Gobierno central y entidades descentralizadas permanecen también en la penumbra: ¿cómo piensan los candidatos desarrollar el acto legislativo 03 de 2024, que ordenó para los años venideros una desmesurada alza en las participaciones del Gobierno central hacia departamentos y municipios? ¿se va a acompañar este incremento del sistema general de participaciones con un traspaso de funciones del centro hacia la periferia?

Se desconoce igualmente qué piensan los candidatos sobre este asunto mayor. Acaso el más importante de la agenda pública del país para los próximos años. Según el acto legislativo 03 de 2024, las participaciones como porcentaje de los ingresos corrientes de la nación se tendrán que incrementar hasta alcanzar el 39,5 por ciento de los ingresos corrientes de la nación a partir del año siguiente en que se expida la ley orgánica de competencias que debe desarrollar el acto legislativo.

Esta Ley de Competencias cambiará radicalmente el esquema de las competencias tanto de las regiones como del Gobierno central. Esta ley redefinirá qué se hace de los cometidos estatales desde Bogotá y qué se hace desde los departamentos y municipios en las próximas décadas.

Podemos decir que, por sí sola, esta Ley de Competencias —que no se ha expedido aún— entraña un cambio copernicano del Estado colombiano. Sin embargo, nada se supo en esta campaña sobre lo que piensan hacer los candidatos al respecto.

Bueno, así entraremos el próximo domingo: a oscuras. Al menos hagamos fuerza para que la votación se desarrolle en paz.

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