
Al directivo de Cenit, posiblemente la filial más importante del Grupo Ecopetrol, lo llamó Alexander Rodríguez Ferreira, gerente de Salud de la compañía, a las 3:47 de la tarde del lunes 23 de septiembre. Le pidió que se vieran ese mismo día. Lo hicieron casi tres horas después, a las 6:33. La conversación, descrita por el directivo en un documento entregado a la Línea Ética de Ecopetrol, fue en los siguientes términos: “(nombre del directivo) tú sabes que la cosa está muy difícil, están buscando tu puesto, a lo que Pilar y yo nos hemos opuesto, sin embargo, no es para que a ti te echen sino para que te hagas a un lado y nos puedas colaborar”. La Pilar a la que hace referencia Rodríguez Ferreira es Pilar Marulanda, vicepresidenta de Talento Humano.
El directivo, sorprendido, le dice que seguramente habrá cambios, como en tantas de las filiales de Ecopetrol, y que si tiene que irse, se va sin problema alguno. Rodríguez Ferreira, insistiendo en su mensaje, le dice: alguien lo va a llamar, alguien de la industria para “ayudar”. Luego se despide, sin explicar a qué se refiere con eso de “ayudar”. Al día siguiente, Rodríguez Ferreira comienza a enviarle mensajes antes de las 6:30 de la mañana. Le escribe en WhatsApp: “Buenos días, Podemos vernos a las 9:00 a.m. en punto. Frente a tu oficina. Es cuestión de 10 minutos”. Inicialmente, Rodríguez Ferreira le pide que se vean en Tostao, pero luego cambia el plan y le dice que mejor en el hotel NH porque “nos están esperando un “amigo” suyo que es muy amigo de los directivos de Cenit”.
En este punto, era claro que algo no andaba bien. El directivo, preventivamente, se guarda el teléfono en la chaqueta y comienza a grabar la reunión. Son alrededor de 30 minutos de grabación que La Silla Vacía publicó en su totalidad, así como la descripción detallada de estos hechos. Rodríguez Ferreira, en esa charla, le explica su relación con Alexander Cadena, presidente de Cenit, y otros individuos supuestamente influyentes en el grupo Ecopetrol. Le explica, además, que hay distintos bandos de poder, dos sectores opuestos. Uno, le dice el médico Rodríguez Ferreira, es “el que maneja Ricardo y Julián, están pegados ahí, y otro es el que maneja un amigo de nosotros”. Ricardo y Julián son, por supuesto, Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, y Julián Caicedo Cano, su pareja. El otro, el “amigo” de ellos, es Danilo Romero, compadre del presidente Gustavo Petro y negociante del sector de hidrocarburos.
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