
Además de ser una razón de fondo para que hagamos una reflexión sobre los cambios abruptos del clima y sobre cómo el Calentamiento Global es un problema del presente, y no del futuro, este Fenómeno de El Niño debe servir para adaptar las ciudades para las épocas de lluvia. Recordemos que este calor e impacto solar no será eterno. Más pronto que tarde tendremos épocas de lluvia torrencial en muchas de nuestras ciudades andinas y costeras.
Es en estos momentos de época seca, cuando se dan las condiciones para invertir y hacerlas mejoras correspondientes: limpieza de canales, recuperación y ampliación de humedales, campañas ciudadanas en reciclaje y manejo de residuos. Si no se actúa con celeridad y compromiso, desaprovechamos, una vez más, el momento oportuno para acelerar la adaptación necesaria de los centros urbanos para el cambio climático.
No podemos permitir que las imágenes catastróficas de cerros y bosques incendiados una semana, sean contrarrestadas por inundaciones y deslizamientos la siguiente.
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