
Una nueva línea de investigación sobre el caso de la empresa encargada de exportar ganado a Beirut, en un buque donde se encontró un cargamento de cocaína, nos llevó al nombre de Carlos Gutiérrez Robayo, un empresario involucrado en varios de los escándalos más grandes del país. Sin embargo, su poder es tan grande que nadie lo toca y parece una vaca sagrada.
Ya pasaron 12 días desde que se conoció la noticia de un cargamento de 4,5 toneladas de cocaína incautada en España, proveniente de Colombia, y aunque las autoridades quisieron cerrar el capítulo manifestando que la droga le pertenecía al Clan del Golfo, nadie ha querido investigar toda la red empresarial que revelamos en esta columna y que está detrás de los dueños del ganado que iba en el mismo barco.
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