Mientras Daniel Quintero anunciaba la tercera fecha de RBD en Medellín, a su secretaria de Educación le dictaban casa por cárcel por presunta corrupción en el programa de asistencia a la población infantil. El reencuentro de la banda mexicana fue usado –otra vez– como cortina de humo para tapar los detalles de este escándalo.
Buen Comienzo es la columna vertebral de la política pública de primera infancia en Medellín y aunque fue creado por Sergio Fajardo, es una de las joyas de la corona de la administración de Quintero. Sin embargo, dos de sus funcionarias se encuentran hoy investigadas –y en detención domiciliaria– por los delitos de celebración de contrato sin cumplimiento de requisitos legales, tentativa de peculado por apropiación, interés indebido en la celebración de contrato y peculado por apropiación consumado en favor de terceros.
Se trata de Alexandra Agudelo, hasta esta semana secretaria de Educación, y Lina Gil, exdirectora técnica de Buen Comienzo. Según la Fiscalía, ambas habrían amañado la contratación para que la Corporación Colombia Avanza se quedara con dos contratos por 23.000 millones de pesos sin tener experiencia ni cumplir con los requisitos, lo que habría causado un detrimento por más de 1.200 millones de pesos.
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