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Juan Camilo Restrepo
Puntos de vista

Urgente: Decir qué no se va a hacer

El disparatado tren que anunció el presidente Gustavo Petro durante su campaña, y que se construiría sobre pilotes de concreto atravesando selvas y pantanos entre Buenaventura y Barranquilla, nunca se hará realidad. Pero sería bueno decirlo. Para evitar que estos disparates sigan haciendo carrera y repitiéndose, como lo hizo el presidente de Colpensiones, Jaime Dussán Calderón, el día de Navidad.

Durante la campaña presidencial se ofrecieron muchos imposibles. Ha llegado la hora de empaquetarlos en una lista de cancelaciones y anunciarlos: como iniciativas a las que se les da cristiana sepultura. Para evitar que la opinión pública siga confundiéndose y que los círculos internacionales nos miren como loquitos.

Además de este tren hubo otros muchos anuncios que hoy empiezan a pesar como piedra de molino al cuello en la credibilidad del Gobierno de Petro. Por eso sería bueno darles de baja para que no sigan despistando a la gente. Recuerdo, además del faraónico tren, otras desorientadoras propuestas que cito de memoria y solo a título de ejemplo: la refundación del Idema de ingrata recordación, la propuesta de que el Estado actuara como empleador universal subsidiario enganchando a todo aquel que acreditara estar desempleado, la promesa hecha a los pequeños mineros del carbón de que el Gobierno les compraría toda su producción. Y naturalmente la del tren que uniría el Pacífico con el Atlántico.

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