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Luis Alberto Arango
Puntos de vista

Cómo fracasar haciendo empresa

Gastos innecesarios, opulencia e irresponsabilidad utilizando los recursos de una empresa son signos inequívocos de una quiebra segura.

Hay algo en la esencia humana que nos impulsa a soñar en grande, a aspirar a la luna mientras todavía no hemos aprendido a volar. En el mundo de los negocios, esa ambición es necesaria y casi obligatoria. Pero cuando es impulsiva, ciega e imprudente, puede llevar a la ruina a cualquier emprendimiento, sin importar cuán prometedor pueda parecer en sus inicios.

Hace una semana, compartí una tarde con un amigo empresario que lidera una empresa de productos de belleza y bienestar en Colombia. Mientras almorzábamos, mi amigo me relató una historia que quedó grabada en mi memoria. Un amigo suyo fundó una empresa similar casi al mismo tiempo que él y otro socio. Al cabo de tres años, ese amigo se desplazaba en un automóvil de alta gama que había sacado por un leasing de su nueva empresa, disfrutaba de vacaciones de ensueño, almorzaba en lujosos restaurantes y parecía vivir sin preocupaciones.

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