
Pedir permiso para trabajar horas extras es absurdo, pero en Colombia es una exigencia burocrática. La sanción al empresario Andrés Posada Londoño evidencia cómo trabas innecesarias afectan la productividad y competitividad, mientras otros países regulan sin entorpecer el empleo.
Por: Luis Alberto Arango
Hace unos años, cuando conocí la norma que obliga a los empresarios en Colombia a solicitar una autorización previa al Ministerio del Trabajo para que sus empleados puedan laborar horas extras, me pareció un exceso de burocracia. Sin embargo, en un país acostumbrado a enredar lo que se puede hacer fácil, lo vi como una más de tantas exigencias absurdas que forman parte del día a día de quienes emprenden y generan empleo.
Pero al ver el video del empresario Andrés Posada Londoño, fundador de la marca de zapatos Zodiak, entendí la magnitud del problema. Esta autorización es burocracia sin sentido. En nada aporta y en cambio enreda. Él hizo viral su indignación tras recibir una sanción de 12 millones de pesos impuesta a su empresa Gaussi S.A., productora de esta marca de calzado, por no haber tramitado la autorización previa.
“En Colombia, donde la burocracia ha sido convertida en un culto, se obliga a los empresarios a realizar trámites innecesarios que solo entorpecen la productividad”
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios














