
Cinco mil empleos del sector BPO ya se fueron del país. La reforma laboral, pensada para proteger, podría estar provocando exactamente lo contrario: pérdida de competitividad y destrucción de empleo formal.
Por: Luis Alberto Arango
Hace pocos días, un alto ejecutivo de una multinacional del sector BPO me confirmó algo que me dejó inquieto: su empresa —una de las más grandes del mundo en servicios BPO, que consisten en externalizar funciones operativas como atención al cliente, soporte técnico, ventas o cobranzas— ya comenzó el traslado de 5.000 plazas de trabajo desde Colombia hacia Perú. ¿La razón? La inminente aprobación de la reforma laboral que cursa en el Congreso. “La reforma no ha sido aprobada aún, pero el mensaje del Gobierno ha sido claro: Colombia dejará de ser competitiva para operar en nuestro sector”, me dijo con una mezcla de resignación y decepción. Y cerró con una frase contundente: “Si no hay corrección, vendrán más recortes”.
El sector de BPO, lo que antes llamábamos “call centers”, ha sido uno de los motores más dinámicos de generación de empleo formal en el país. Con más de 750.000 personas empleadas, muchas de ellas bilingües o trilingües, en áreas como soporte técnico, ventas, cobranzas y atención especializada, se ha convertido en una plataforma que combina talento humano y tecnología con alta eficiencia. Este sector no solo emplea a jóvenes en grandes ciudades, sino también en intermedias como Pereira, Manizales, Bucaramanga y Montería. Es un puente hacia la formalidad, la capacitación y sobre todo la movilidad social. Y está hoy en riesgo.
“Si no hay corrección, vendrán más recortes”.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios














