¿Tan pobres somos?
19 Julio 2022

Paola Herrera

¿Tan pobres somos?

Sorprendido quedó el periodista Yamid Amat cuando, en entrevista con Luis Carlos Reyes, el nuevo director de la Dian, este le informó que solo el 1 por ciento de la población en Colombia, recibe más de 10 millones de pesos de ingresos mensuales y ese porcentaje será entonces el que pagará más impuestos en la reforma tributaria del gobierno de Gustavo Petro. 

¿Tan pobre es nuestra nación? preguntó Yamid con tono angustiante y la respuesta de Reyes fue un llamado a ese 1 por ciento de los colombianos con ingresos más altos, a que se salgan de la burbuja en la que viven y se enteren de una vez por todas de la realidad del país. A pesar del asombro de algunos, esa cifra es un hecho que conoce el 99 por ciento de la gente y es una situación que la viven en carne propia, cuando hacen las cuentas de lo que les llega cada mes. 

Sin embargo, hay datos más graves que dejarían estupefactos a aquellos que siguen en la llamada burbuja.  Si revisamos la Gran Encuesta Integrada de Hogares del Dane, (GEIH), que es de donde sale la estadística entregada por el director designado de la Dian, vamos a ver que en Colombia definitivamente el palo no está para cucharas y que somos un país en el que la mayoría de su gente vive, no con bajos, sino con muy bajos ingresos.

Miremos las cifras: según el Dane, hoy hay en Colombia 21,1 millones de personas ocupadas, es decir, que trabajan, ya sea de manera informal o formal, y reciben ingresos por la labor que hacen. De ese total, 9,7 millones de personas reciben menos de un salario mínimo mensual. Sí, casi 10 millones de colombianos viviendo al mes con menos de un salario, que se supone es el básico y que hoy en día equivale a solo un millón de pesos. 

Ahí es donde está el verdadero problema, una gran parte la población no está viviendo, sino sobreviviendo. En este país, en el que la informalidad llega ya al 44 por ciento, se trabaja para conseguir el sustento diario, la comida, los arriendos, la ropa, alguno que otro bien no durable y tal vez se ahorra para tener una vivienda digna. Mejor dicho, es poco lo que queda para otros gastos, como, por ejemplo, los impuestos. 

 ¿Y dónde está el resto de la población? Pues, según el Dane, solo 900.000 personas son las que en la actualidad reciben un salario mínimo mensual, 7,3 millones de colombianos ganan entre 1 y 2 salarios mínimos, 2.5 millones entre 2 y 5 salarios básicos y 608.000 personas tienen de ingresos entre 5 y 10 salarios mínimos, es decir entre 5 y 10 millones de pesos. 

Como pueden ver, la cifra de los que quedan, es decir, la de los que ganan más de 10 millones de pesos, puede llegar a ser incluso menor a la mencionada por el nuevo director de la Dian. 

Me explico: si sumamos todos los que ganan menos de 10 millones de pesos, (los que les acabo de mencionar), nos da un total de 21 millones de colombianos. Si, según el Dane, son 21.1 millones de personas las que reciben ingresos, estaríamos en un escenario en el que quedan solo 111.000 personas ganándose más que los demás y eso equivale no al 1 por ciento sino al 0,5 por ciento de la población ocupada en Colombia. Mejor dicho, ahora sí, sorpréndete Yamid. 

En la encuesta de hogares del Dane, se determinó que el promedio de ingresos de esos 111.000 colombianos que ganan mucho más que los otros, es de 16 millones de pesos al mes. Eso quiere decir que los ingresos de la mayoría de esta población en específico, son altos, pero no son exageradamente altos. Son muy pocos, casi que solo cientos, los colombianos que ganan por encima de los 20 millones de pesos al mes. Es triste, pero es real.

Pero, ¿son todos los que ganan más de 10 millones de pesos los más ricos de Colombia?, ¿es justo que sean ellos quienes se tienen que meter la mano al bolsillo para financiar la tributaria que propondrá el nuevo gobierno? La respuesta a la primera pregunta es un rotundo no y la razón también tiene una explicación técnica. 

En primer lugar, ganar 10 millones de pesos al mes o más, solo ubica a cada persona en la casilla de ingresos altos de la pirámide que cada vez se cierra más. Sin embargo, para ser considerada una persona como rica o millonaria, se debe tener en cuenta también su patrimonio, es decir sus bienes, sus rentas liquidas y sus gastos, entre otros factores. 

Es por eso que la segunda respuesta la debe analizar y contestar el gobierno entrante cuando decida si subirá el impuesto de renta a toda esta población. El equipo económico del presidente Gustavo Petro ha dicho que será un impuesto progresivo, es decir, que quien más gane, más pagará y, en definitiva, eso es lo más justo y ojalá sea así.

Y es que no es lo mismo que a un asalariado, que recibe 10 millones de pesos mensuales, le suban los impuestos en la misma proporción en la que aumentarían a los grandes magnates del país, que superan de lejos el promedio de los que están en este grupo poblacional y que, como ya les mencioné, es de 16 millones de pesos. 
 
Pero, además, hay otros impuestos que se han escuchado recientemente, que se están lanzando como globos, y que pueden afectar a todos los que están por fuera de la categoría de los más ricos. Por ejemplo, el impuesto a los planes de telefonía móvil de más de 47.000 pesos definitivamente afectaría al colombiano de a pie.

Está claro que el país necesita urgentemente una reforma tributaria, con un déficit fiscal que este año estará por encima de los 70 billones de pesos, las cuentas no aguantan y el problema se debe empezar a solucionar ya. No es gratuito que el nuevo gobierno la quiera radicar tan pronto Gustavo Petro asuma como jefe de Estado, pero no por eso se debe hacer con afán. 

Es que no deja de preocupar que se le incremente la carga tributaria de manera indirecta a la clase media y baja o de manera directa a quienes están por encima del promedio nacional, pero solo por sus ingresos. Estas personas, aunque hagan parte de ese 0,5 por ciento que gana más plata mensual, están muy lejos de los que el ahora presidente Petro consideró cuando era candidato, las 4.000 personas más ricas de Colombia, que dijo que serían las únicas que van a pagar más.

Más Columnas