Cosas buenas que pasan
18 Noviembre 2022

Mariana Garcés

Cosas buenas que pasan

Algunas noticias que deberían ser muy importantes a veces pasan desapercibidas pues los titulares se los llevan aquellos temas relativos a la corrupción, inseguridad, inundaciones, homicidios, narcotráfico y trancones. Y agobian tanto, que a veces dan ganas de salir corriendo. Sin embargo, llegan días en que el corazón se llena de felicidad.

El jueves celebramos que el escritor José Zuleta Ortiz se hizo merecedor al premio nacional de literatura a novela publicada del Ministerio de Cultura con su obra: Lo que no fue dicho. El escritor es ante todo poeta y narrador de excelentísimos cuentos. Fue premio nacional de cuento inédito en 2009 reconocimiento también otorgado por el Ministerio de Cultura. Esta es su primera novela. Un libro enormemente triste, de asuntos de memoria, de familia, de infancia, bello y conmovedor. Es la novela de José el hijo de María del Rosario Ortiz y de Estanislao Zuleta; es la narración en la voz de un niño que no juzga, que hace evidente cómo es de difícil crecer y cómo a veces también se hace difícil llevar a cuestas lo que nos tocó.

José Zuleta, es un escritor excepcional. Pero más que eso es una de las personas más comprometidas con la promoción de la lectura y con los libros. No tiene pereza de asistir a la biblioteca más recóndita de este país, en mula o chalupa, para hablar de literatura o para dictar un taller de escritura creativa a jóvenes o niños.

Dirigió el Festival de Poesía de Cali durante más de diez años con enorme éxito y también hizo parte fundamental del encuentro Literario: Oiga Mire Lea. Invitado a ferias del libro de manera permanente a conversar de literatura.

Uno de los programas más éxitos del Ministerio de Cultura en épocas que ya parecen remotas fue el que José adelantó en algunas cárceles del país con personas privadas de la libertad que querían y sentían la necesidad de escribir y contar sus historias. El escritor tenía la paciencia para trabajar con ellos, y publicar sus relatos bajo el sello Fugas de Tinta. Narraciones y vivencias enormemente conmovedoras.

Como todos los que se dedican a ese oficio tiene sus rituales para escribir. Es madrugador. A las 5 de la mañana esta frente al computador cumpliendo esa cita sin falta, la cual se prolonga mínimo hasta entrada la tarde. Otras veces se retira a una casita en el pacífico, a pulir, a terminar, a desenredar lo que no ha salido bien o lo que no le tiene suficientemente contento.

Es un lector empedernido. Con José se puede conversar de libros, de la realidad, de política, de la vida. Y también de los atardeceres. No todo tiene que ser trascendente. Entre risas y un anecdotario extenso.

Goza de la sencillez que solo tienen los grandes; no conoce el ego ni las ínfulas, que sí tienen otros, también exitosos, y dedicados al oficio. Y eso lo hace aún más especial y más grande.

Dedicó años a organizar el archivo de su padre. Gracias a ese enorme esfuerzo, la obra del maestro Estanislao Zuleta puede ser hoy consultada y por ello ha sido publicada sobre todo por la Universidad de Antioquia.

Pepe, como le decimos cariñosamente, ante todo, es amigo de sus amigos. En Cali estamos orgullosos y felices de ese reconocimiento a uno de nuestros más queridos escritores.

A quienes no hayan aún leído su novela se las recomiendo. Pepe ¡felicitaciones por todo lo que haces y gracias por existir! Todos tus lectores, los bibliotecarios y chicos que has formado por años te aplaudimos con inmenso afecto.

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